"Con la reciente noticia de que ha sido descifrado el genoma del trigo los problemas de la sociedad industrializada van a verse aumentados de forma exponencial. Tristemente la nutrición e investigación en medicina van muy por detrás de la industria alimentaria, y siguen recomendando comer pan todos los días creyendo fervientemente que el pan y el trigo de hoy, son el mismo que el de hace 50 años. Sin darse cuenta que trigo y azúcar son los grandes males que afectan diariamente a millones de personas que están obesas, tienen diabetes, enfermedades del corazón, cáncer, demencia, depresión y tantos otros males modernos.
La historia del trigo es paralela a la historia de las enfermedades crónicas y obesidad. Trigo y maíz son la base de muchos productos que consumimos en todo tipo de comida procesada y bebidas. Y no son los cereales que nuestros abuelos conocían, sino que la manipulación genética y los híbridos han creado “plantas a la carta” de alto rendimiento con cantidades mucho más altas de almidón y gluten, además de añadir nuevas proteínas.
Gluten
El gluten es sin duda el mayor problema en el trigo, esa proteína pegajosa es el factor directamente implicado en provocar inflamación. El trigo antiguamente contenía 14 cromosomas y eran variedades menos propensas a causar enfermedad celíaca e inflamación. El trigo actual contiene 28, una gran cantidad de proteínas del gluten.
Así se explica que en un estudio reciente que comparó muestras de sangre tomadas hace 50 años a 10.000 jóvenes reclutas de las Fuerzas Aéreas que fueron comparadas con muestras tomadas recientemente a 10.000 personas, los investigadores descubrieron que se ha producido un aumento real del 400% en la enfermedad celíaca en los últimos 50 años. Y eso es sólo la reacción más grave, hay mayor número de enfermos aún no diagnosticados que presentan otros grados menos graves de reacción y sensibilidad al gluten. Antes la celiaquía solo se presentaba en niños con vientres hinchados, pérdida de peso y deficiencias nutricionales. Hoy por el contrario cualquier persona a cualquier edad y sin síntomas digestivos puede desarrollarlo.
Aglutinina de germen de trigo
Esta es una proteína vegetal que se une a los azúcares (glicoproteína) y que se encuentra en altas concentraciones en el germen del trigo. Es un compuesto tóxico y anti-nutriente capaz de alterar la integridad de la capa de epitelio y aumentar su permeabilidad lo que activa la respuesta inmune de las células. Estimula la síntesis de citoquinas pro-inflamatorias, estos mecanismos son los que subyacen en la aparición de trastornos gastrointestinales y de que se aumente la inflamación, después de la ingesta de alimentos a base de trigo.
Gliadorfina o gluteomorfina (gluten + morfina)
Son peptidos opioides que se forma durante la digestión de la gliadina, un componente del gluten. Esta es la sustancia química que nos hace adictos al pan y demás derivados del gluten (trigo, cebada, espelta y avena). Cuando se procesan en la digestión, estas proteínas de trigo se convierten en polipéptidos llamados “exorfinas” son absorbidos en el torrente sanguíneo y al llegar al otro lado de la barrera hematoencefálica se unen a los receptores opioides en el cerebro. El efecto es similar a las endorfinas que sentimos al hacer ejercicio o practicar sexo y también la misma que sienten los heroinómanos al pincharse. Provocan un comportamiento adictivo al comer, incluyendo antojos y atracones que ha llegado a tratarse con el mismo medicamento que se usa para las sobredosis de morfina o heroína (naloxona) así consiguieron que los comedores compulsivos y adictos comiesen un 30% menos. Además se cree que está muy ligada al desarrollo de esquizofrenia y el autismo.
Amilopectina A
Es el super almidón que contiene el trigo actual y el responsable de esos panes y bollos tan esponjosos. Pero la amilopectina A, es la que consigue que 2 rebanadas de pan eleven más el azúcar en sangre que 2 cucharadas de azúcar blanco. En diabéticos eleva los niveles de azúcar en sangre de 70 a 120 mg / dl a mayores de los niveles iniciales. Y no hay diferencias entre tomarlo integral o blanco, cuando el azúcar y la amilopectina están entre los ingredientes lo que tenemos es la receta más rápida y efectiva para engordar, inflamar el organismo y conseguir un hígado graso.
Quizás muchos sigan viendo el pan como “un alimento inofensivo, nutritivo y sano”, con los datos actuales pensar que el trigo actual y sus derivados son “sanos”, es simplemente auto-engañarse."
(Ana Muñíz megustaestarbien.com)
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
Bitácoras de un autoexperimento: cómo influye la supresión del gluten en los síntomas de la alergia estacional polínica.
En este blog fuí plasmando semanalmente los cambios que se iban apreciando en mi estado de salud como consecuencia de la supresión del gluten en mi dieta durante 12 semanas (realmente fueron 11, igualmente suficientes). El resultado tras esas 11 semanas fué más que satisfactorio, ya que pasé la mejor primavera de mi vida en cuanto a la alergia se refiere, casi asintomática, y eso ha sido todo un triunfo. Actualmente no prescindo 100% del gluten, pero sí del trigo, y el consumo de otros cereales es meramente anecdótico.
También fuí recopilando artículos relacionados con el gluten que aportan información de interés relacionada con la temática del blog.
Este blog es un experimento personal ante el fracaso repetido de la medicina convencional en el intento de mejorar el estado de mis alergias (no hablo de paliar los síntomas), y como respuesta al desafío lanzado por la e-letter Tener S@lud. Con ello me hago responsable de los cambios que puedan acontecer en mi salud como resultado del cambio de alimentación y otras medidas.
Así mismo esta responsabilidad no es extrapolable a otras personas que decidan hacerlo, ya que cada uno debe responsabilizarse de sus propios actos y decisiones, y este blog no sustituye en ningún momento el servicio, consejo ni consulta de un profesional de la salud.
También fuí recopilando artículos relacionados con el gluten que aportan información de interés relacionada con la temática del blog.
Este blog es un experimento personal ante el fracaso repetido de la medicina convencional en el intento de mejorar el estado de mis alergias (no hablo de paliar los síntomas), y como respuesta al desafío lanzado por la e-letter Tener S@lud. Con ello me hago responsable de los cambios que puedan acontecer en mi salud como resultado del cambio de alimentación y otras medidas.
Así mismo esta responsabilidad no es extrapolable a otras personas que decidan hacerlo, ya que cada uno debe responsabilizarse de sus propios actos y decisiones, y este blog no sustituye en ningún momento el servicio, consejo ni consulta de un profesional de la salud.
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Mostrando entradas con la etiqueta Trigo. Mostrar todas las entradas
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lunes, 30 de junio de 2014
miércoles, 25 de junio de 2014
Un cerebro brillante libre de trigo
"La enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia y el término general para pérdida de memoria y otras incapacidades intelectuales suficientemente serias como para interferir con la vida diaria, afecta a 5.6 millones de estadounidenses. SegúnThe Lancet Neurology, revista muy respetada sobre investigaciones del cerebro, el Alzheimer, que en este momento no tiene cura, es prevenible.
“La selección de estilos de vida, como los ejercicios aeróbicos y comer cantidades abundantes de grasas saludables y reducir los carbohidratos, afecta la salud total del cerebro, al igual que el riesgo de padecer de Alzheimer”, dice el Dr. David Perlmutter, doctor con especialidad en neurología y autor del libro Grain Brain: The Surprising Truth about Wheat, Carbs, and Sugar—Your Brain’s Silent Killers.
Los alimentos son un potente modulador de la epigenética—pueden habilitar o interferir con nuestro ADN, a la vez que regulan la expresión de muchos genes. Los expertos recién han empezado a entender las consecuencias dañinas del consumo de trigo.
“Grain Brain es una oportuna llamada sobre cómo estamos desafiando cada vez más la fisiología humana al consumir lo que no estamos genéticamente preparados para procesar, como las 133 libras de trigo promedio que consumen los estadounidenses anualmente”, dice Perlmutter. Él piensa que uno de los culpables más grandes del deterioro de la salud cerebral en los tiempos modernos ha sido la introducción del trigo en la dieta humana. Las siembras de trigo de hoy día, modernas e híbridas, comparten pocas similitudes genéticas, estructurales y químicas con el grano de escanda silvestre que consumían nuestros antepasados en pequeñas cantidades.
En Occidente, el 20 por ciento de las calorías provienen de alimentos a base de trigo. Perlmutter está entre las personas que consideran estas estadísticas peligrosas, en especial desde que el Dr. Alessio Fasano, pediatra gastroenterólogo e investigador científico que dirige el Centro de Investigación y Tratamiento de la Enfermedad Celiaca en el Hospital General de Massachusetts, en Boston, encontró que el gluten en el trigo lleva a la producción de zonulina en el intestino.
La zonulina aumenta la permeabilidad de la pared intestinal, lo que permite que las proteínas se filtren desde el intestino al torrente sanguíneo, explica Perlmutter. Estas proteínas, que normalmente permanecen dentro del sistema digestivo, entonces desafían las partes del sistema inmunitario, la fascia macro y otros tipos de células blancas que aumentan la producción de químicos que promueven la inflamación. “La zonulina es la piedra angular de enfermedades caracterizadas por la inflamación del cerebro—Alzheimer, autismo, Parkinson y trastorno de déficit de atención—al igual que enfermedades autoinmunes”, advierte Perlmutter.
La investigación de Fasano muestra que tal reacción a la zonulina está presente en 100 por ciento de los seres humanos—no solo en el 1.8 por ciento de la población que tiene la enfermedad celiaca o el 30 por ciento que tiene sensibilidad al gluten.
“Una característica distintiva de lo que llamo un cerebro de grano es que la disfunción cerebral se basa en la inflamación por el consumo de gluten, al igual que cadenas largas de moléculas de azúcar conocidas como carbohidratos”, dice Perlmutter. “Esto incluye frutas, que también las consumieron nuestros antepasados en cantidades limitadas”. Perlmutter cita un análisis publicado por Loren Cordain, Ph.D., autora del libro The Paleo Diet.
Una dieta alta en carbohidratos ha sido directamente relacionada con atrofia o encogimiento cerebral, según informa un estudio alemán reciente de la Universidad de Bonn publicado en la revista Neurology. Una prueba de sangre para hemoglobina A1C, la prueba de laboratorio estándar para medir el promedio de azúcar en sangre, es utilizada con frecuencia en estudios que correlacionan el control de azúcar en la sangre con varios procesos de enfermedad con el Alzheimer, el deterioro cognitivo leve y la enfermedad coronaria. Los investigadores concluyeron que la hemoglobina A1C elevada se asocia directamente con encogimiento del cerebro, dice Perlmutter.
Observa además que, “La función del cerebro, que es 60 a 70 por ciento grasa y mantenida por las grasas que consumimos, depende de su ambiente”. Grain Brain recomienda una dieta que sea agresivamente baja en carbohidratos (60 gramos por día) y abundante en grasas que apoyan las grasas cerebrales. Estas incluyen: aceite de oliva extra virgen, aceite de sésamo, aceite de coco, ghee, leche de almendra, aguacates, aceitunas, nueces, mantequilla de nueces, queso y semillas como de linaza, girasol, calabaza, sésamo y chia. También rica en vegetales que crecen por encima de la tierra, como la col rizada, brócoli, espinaca, coliflor, coles de Bruselas y lechugas, y baja en vegetales como: remolacha, zanahorias y papas, ya que son altos en carbohidratos. También hace un llamado a reducir el consumo de frutas.
“Consumir dos a cuatro porciones de fruta todos los días, según la pirámide alimentaria estadounidense actual, no es de ayuda. Más en la línea de evitar el deterioro cerebral, es mejor consumir una manzana o un puñado de fresas o similares; o alrededor de 100 calorías de cualquier fruta. En mi opinion, la pirámide necesita invertirse”, dice Perlmutter. “Debemos tener una dieta similar con la que sobrevivieron nuestros antepasados por 6.2 millones de años y reprogramarnos para apoyar nuestro destino genético para uno mejor.”
El Dr. David Perlmutter es doctor con especialidad en neurología, es ‘Fellow’ del Colegio Americano de Nutrición y autor de Grain Brain. Para más información en su serie 2013 PBS Grain Brain, visite DrPerlmutter.com.
Linda Sechrist es escritora y parte de Natural Awakenings. Visite ItsAllAboutWe.com para acceder a la entrevista grabada.
This article appears in the Noviembre 2013 issue of Natural Awakenings en Español
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
“La selección de estilos de vida, como los ejercicios aeróbicos y comer cantidades abundantes de grasas saludables y reducir los carbohidratos, afecta la salud total del cerebro, al igual que el riesgo de padecer de Alzheimer”, dice el Dr. David Perlmutter, doctor con especialidad en neurología y autor del libro Grain Brain: The Surprising Truth about Wheat, Carbs, and Sugar—Your Brain’s Silent Killers.
Los alimentos son un potente modulador de la epigenética—pueden habilitar o interferir con nuestro ADN, a la vez que regulan la expresión de muchos genes. Los expertos recién han empezado a entender las consecuencias dañinas del consumo de trigo.
“Grain Brain es una oportuna llamada sobre cómo estamos desafiando cada vez más la fisiología humana al consumir lo que no estamos genéticamente preparados para procesar, como las 133 libras de trigo promedio que consumen los estadounidenses anualmente”, dice Perlmutter. Él piensa que uno de los culpables más grandes del deterioro de la salud cerebral en los tiempos modernos ha sido la introducción del trigo en la dieta humana. Las siembras de trigo de hoy día, modernas e híbridas, comparten pocas similitudes genéticas, estructurales y químicas con el grano de escanda silvestre que consumían nuestros antepasados en pequeñas cantidades.
En Occidente, el 20 por ciento de las calorías provienen de alimentos a base de trigo. Perlmutter está entre las personas que consideran estas estadísticas peligrosas, en especial desde que el Dr. Alessio Fasano, pediatra gastroenterólogo e investigador científico que dirige el Centro de Investigación y Tratamiento de la Enfermedad Celiaca en el Hospital General de Massachusetts, en Boston, encontró que el gluten en el trigo lleva a la producción de zonulina en el intestino.
La zonulina aumenta la permeabilidad de la pared intestinal, lo que permite que las proteínas se filtren desde el intestino al torrente sanguíneo, explica Perlmutter. Estas proteínas, que normalmente permanecen dentro del sistema digestivo, entonces desafían las partes del sistema inmunitario, la fascia macro y otros tipos de células blancas que aumentan la producción de químicos que promueven la inflamación. “La zonulina es la piedra angular de enfermedades caracterizadas por la inflamación del cerebro—Alzheimer, autismo, Parkinson y trastorno de déficit de atención—al igual que enfermedades autoinmunes”, advierte Perlmutter.
La investigación de Fasano muestra que tal reacción a la zonulina está presente en 100 por ciento de los seres humanos—no solo en el 1.8 por ciento de la población que tiene la enfermedad celiaca o el 30 por ciento que tiene sensibilidad al gluten.
“Una característica distintiva de lo que llamo un cerebro de grano es que la disfunción cerebral se basa en la inflamación por el consumo de gluten, al igual que cadenas largas de moléculas de azúcar conocidas como carbohidratos”, dice Perlmutter. “Esto incluye frutas, que también las consumieron nuestros antepasados en cantidades limitadas”. Perlmutter cita un análisis publicado por Loren Cordain, Ph.D., autora del libro The Paleo Diet.
Una dieta alta en carbohidratos ha sido directamente relacionada con atrofia o encogimiento cerebral, según informa un estudio alemán reciente de la Universidad de Bonn publicado en la revista Neurology. Una prueba de sangre para hemoglobina A1C, la prueba de laboratorio estándar para medir el promedio de azúcar en sangre, es utilizada con frecuencia en estudios que correlacionan el control de azúcar en la sangre con varios procesos de enfermedad con el Alzheimer, el deterioro cognitivo leve y la enfermedad coronaria. Los investigadores concluyeron que la hemoglobina A1C elevada se asocia directamente con encogimiento del cerebro, dice Perlmutter.
Observa además que, “La función del cerebro, que es 60 a 70 por ciento grasa y mantenida por las grasas que consumimos, depende de su ambiente”. Grain Brain recomienda una dieta que sea agresivamente baja en carbohidratos (60 gramos por día) y abundante en grasas que apoyan las grasas cerebrales. Estas incluyen: aceite de oliva extra virgen, aceite de sésamo, aceite de coco, ghee, leche de almendra, aguacates, aceitunas, nueces, mantequilla de nueces, queso y semillas como de linaza, girasol, calabaza, sésamo y chia. También rica en vegetales que crecen por encima de la tierra, como la col rizada, brócoli, espinaca, coliflor, coles de Bruselas y lechugas, y baja en vegetales como: remolacha, zanahorias y papas, ya que son altos en carbohidratos. También hace un llamado a reducir el consumo de frutas.
“Consumir dos a cuatro porciones de fruta todos los días, según la pirámide alimentaria estadounidense actual, no es de ayuda. Más en la línea de evitar el deterioro cerebral, es mejor consumir una manzana o un puñado de fresas o similares; o alrededor de 100 calorías de cualquier fruta. En mi opinion, la pirámide necesita invertirse”, dice Perlmutter. “Debemos tener una dieta similar con la que sobrevivieron nuestros antepasados por 6.2 millones de años y reprogramarnos para apoyar nuestro destino genético para uno mejor.”
El Dr. David Perlmutter es doctor con especialidad en neurología, es ‘Fellow’ del Colegio Americano de Nutrición y autor de Grain Brain. Para más información en su serie 2013 PBS Grain Brain, visite DrPerlmutter.com.
Linda Sechrist es escritora y parte de Natural Awakenings. Visite ItsAllAboutWe.com para acceder a la entrevista grabada.
This article appears in the Noviembre 2013 issue of Natural Awakenings en Español
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
viernes, 13 de junio de 2014
Los inconvenientes de una dieta dominada por el trigo
"El Dr. William Davis, autor de libro Wheat Belly: Lose the Wheat, Lose the Weight and Find Your Path Back to Health, es un cardiólogo que enfatiza en la prevención y que ha ido en contra de la corriente para exponer otra monstruosidad de la ingeniería genética, arrojando luz al lado oscuro de los cultivos de trigo comerciales de hoy día.
¿Cómo una dieta dominada por el trigo compromete la salud?
El desayunar con un cereal a base de trigo, galletas y pretzels en la merienda, dos rebanadas de pan integral en el almuerzo y una pasta integral en la cena tiene como resultado mucha exposición a la amilopectina A y a tener alzas repetidas de niveles de azúcar en sangre. Esto conduce a crear resistencia a la insulina y cultiva el crecimiento de grasa en el abdomen, lo que trae una tendencia a la diabetes y otras respuestas inflamatorias.
Aún peor, la proteína gliadina en el trigo es un opioide que estimula el apetito y una conducta adictiva al comer (no alivia el dolor). Todo esto, además de los efectos intestinales tóxicos de la proteína del germen de trigo aglutinina, se suma a un ingrediente destructivo que desata la acidez, el deseo de ir al baño y el síndrome del intestino irritable y lleva a la inflamación de varios órganos.
¿Los alimentos libres de gluten son la respuesta?
Los alimentos comercialmente producidos sin gluten están hechos con tapioca, maicena o almidón de arroz, todos pobres remplazos del trigo, y son destructivos para el cuerpo. Los alimentos hechos en casa o localmente sin gluten son mejor; puede conseguir recetas gratis en WheatBellyBlog.com.
El mijo, quinoa y amaranto, granos integrales que carecen de la mayoría de las propiedades no deseadas del trigo moderno, son mejores, pero no necesariamente seguros en cantidades ilimitadas porque la mayoría de las personas hoy día han pasado su vida excesivamente expuestas a los carbohidratos. El comer pequeñas porciones de estos granos es vital.
¿Qué le hizo sospechar que el trigo podría estar detrás de numerosos problemas de salud?
Cuando me di cuenta que el 80 por ciento de las personas que me visitaban tenían diabetes o prediabetes, comencé a preguntar a mis pacientes si considerarían remover todo el trigo de sus dietas. Esto tenía sentido para mí debido al alto índice glucémico del trigo. Los alimentos hechos de este grano elevan el nivel de azúcar en sangre más que cualquier otro alimento, incluido el azúcar de mesa. El próximo paso lógico era reducir ese nivel al eliminar el trigo de la dieta, ya fuera orgánico, multigrano, integral o germinado.
Los pacientes que siguieron mis simples directrices y que sustituyeron las calorías perdidas con alimentos saludables como: vegetales, nueces crudas, carnes, huevos, aguacates, aceitunas y aceite de oliva, volvieron tres meses después con niveles más bajos de azúcar en sangre en ayuna, al igual que la glicohemoglobina (lo que prueba cuán bien se controló la diabetes). Algunos diabéticos se convirtieron en no diabéticos y los prediabéticos en no prediabéticos. En promedio, cada una de estas personas perdió alrededor de 30 libras y experimentó alivio en: dolores en las articulaciones y la artritis, acidez estomacal, migrañas, edema y síndrome del intestino irritable, así como de otras condiciones. Incluso, algunos informaron que ya no necesitaban inhaladores para el asma.
Inicialmente, parecía que estos resultados positivos solo eran extrañas coincidencias. Sin embargo, con la base de un número inmenso de incidencias, vi claramente que era un fenómeno real y repetible. Comencé a remover de forma sistemática el trigo en la dieta de todos mis pacientes y continué observando recuperaciones similares en términos de salud.
La investigación relacionada con la agricultura genética, en gran parte ignorada por los médicos, y mis propias entrevistas con los expertos del Departamento de Agricultura de EE.UU., justifican lo que mi propia evidencia anecdótica ha revelado.
Cuando me di cuenta que el 80 por ciento de las personas que me visitaban tenían diabetes o prediabetes, comencé a preguntar a mis pacientes si considerarían remover todo el trigo de sus dietas. Esto tenía sentido para mí debido al alto índice glucémico del trigo. Los alimentos hechos de este grano elevan el nivel de azúcar en sangre más que cualquier otro alimento, incluido el azúcar de mesa. El próximo paso lógico era reducir ese nivel al eliminar el trigo de la dieta, ya fuera orgánico, multigrano, integral o germinado.
Los pacientes que siguieron mis simples directrices y que sustituyeron las calorías perdidas con alimentos saludables como: vegetales, nueces crudas, carnes, huevos, aguacates, aceitunas y aceite de oliva, volvieron tres meses después con niveles más bajos de azúcar en sangre en ayuna, al igual que la glicohemoglobina (lo que prueba cuán bien se controló la diabetes). Algunos diabéticos se convirtieron en no diabéticos y los prediabéticos en no prediabéticos. En promedio, cada una de estas personas perdió alrededor de 30 libras y experimentó alivio en: dolores en las articulaciones y la artritis, acidez estomacal, migrañas, edema y síndrome del intestino irritable, así como de otras condiciones. Incluso, algunos informaron que ya no necesitaban inhaladores para el asma.
Inicialmente, parecía que estos resultados positivos solo eran extrañas coincidencias. Sin embargo, con la base de un número inmenso de incidencias, vi claramente que era un fenómeno real y repetible. Comencé a remover de forma sistemática el trigo en la dieta de todos mis pacientes y continué observando recuperaciones similares en términos de salud.
La investigación relacionada con la agricultura genética, en gran parte ignorada por los médicos, y mis propias entrevistas con los expertos del Departamento de Agricultura de EE.UU., justifican lo que mi propia evidencia anecdótica ha revelado.
¿Por qué de repente el trigo se ha convertido en una amenaza a la salud?
El trigo que consumimos hoy día no es el mismo que nuestras abuelas usaban para hornear. En los 1970, en previsión a la explosión poblacional mundial y los problemas del hambre, un genetista con buenas intenciones, entrenado en la Universidad de Minnesota, desarrolló una cepa híbrida de alto rendimiento de trigo enano. Para 1985, todos los productos de trigo estaban hechos de esa cepa enana alterada, que ahora comprende el 99 por ciento de todo el trigo cultivado en todo el mundo.
Por peso, este trigo moderno es aproximadamente 70 por ciento carbohidratos, en una forma muy digerible de almidón conocido como amilopectina A, que se convierte de forma más fácil en azúcar en sangre que casi todos los otros carbohidratos simples o complejos. Gramo por gramo, el trigo aumenta el azúcar en sangre y causa problemas de insulina en un grado mayor que incluso las papitas fritas o el azúcar de mesa.
El trigo, que ahora comprende un 20 por ciento de todas las calorías que consumimos, está en cientos de alimentos preparados como sopas instantáneas, aderezos de ensalada, dulces y granola. En 1970, esto no era así. El trigo solo estaba en los alimentos como los panes y panecillos, galletas y bizcochos, y era en su forma natural.
El trigo que consumimos hoy día no es el mismo que nuestras abuelas usaban para hornear. En los 1970, en previsión a la explosión poblacional mundial y los problemas del hambre, un genetista con buenas intenciones, entrenado en la Universidad de Minnesota, desarrolló una cepa híbrida de alto rendimiento de trigo enano. Para 1985, todos los productos de trigo estaban hechos de esa cepa enana alterada, que ahora comprende el 99 por ciento de todo el trigo cultivado en todo el mundo.
Por peso, este trigo moderno es aproximadamente 70 por ciento carbohidratos, en una forma muy digerible de almidón conocido como amilopectina A, que se convierte de forma más fácil en azúcar en sangre que casi todos los otros carbohidratos simples o complejos. Gramo por gramo, el trigo aumenta el azúcar en sangre y causa problemas de insulina en un grado mayor que incluso las papitas fritas o el azúcar de mesa.
El trigo, que ahora comprende un 20 por ciento de todas las calorías que consumimos, está en cientos de alimentos preparados como sopas instantáneas, aderezos de ensalada, dulces y granola. En 1970, esto no era así. El trigo solo estaba en los alimentos como los panes y panecillos, galletas y bizcochos, y era en su forma natural.
¿Cómo una dieta dominada por el trigo compromete la salud?
El desayunar con un cereal a base de trigo, galletas y pretzels en la merienda, dos rebanadas de pan integral en el almuerzo y una pasta integral en la cena tiene como resultado mucha exposición a la amilopectina A y a tener alzas repetidas de niveles de azúcar en sangre. Esto conduce a crear resistencia a la insulina y cultiva el crecimiento de grasa en el abdomen, lo que trae una tendencia a la diabetes y otras respuestas inflamatorias.
Aún peor, la proteína gliadina en el trigo es un opioide que estimula el apetito y una conducta adictiva al comer (no alivia el dolor). Todo esto, además de los efectos intestinales tóxicos de la proteína del germen de trigo aglutinina, se suma a un ingrediente destructivo que desata la acidez, el deseo de ir al baño y el síndrome del intestino irritable y lleva a la inflamación de varios órganos.
Describa cómo el eliminar el trigo le ha afectado.
Treinta libras atrás yo era un consumidor entusiasta de los “granos integrales saludables”, me sostenía con tazas de café o caminatas y otros ejercicios para mantenerme concentrado y con energía. Mis valores de colesterol reflejaban mis hábitos de consumo de trigo: HDL 27 mg/dl [miligramos por decilitro de colesterol bueno] (muy bajo), triglicéridos 350 mg/dl (muy alto), y azúcar en sangre en el límite diabético (161 mg/dl). Tenía la presión alta en 150/90 y exceso de peso en la cintura.
El eliminar el trigo de mi dieta dio marcha atrás a todas estas condiciones sin tener que tomar medicamentos, incluida la lucha por mantener la atención y la concentración. En general, me siento mejor hoy a mis 54 que como me sentía a los 30.
Treinta libras atrás yo era un consumidor entusiasta de los “granos integrales saludables”, me sostenía con tazas de café o caminatas y otros ejercicios para mantenerme concentrado y con energía. Mis valores de colesterol reflejaban mis hábitos de consumo de trigo: HDL 27 mg/dl [miligramos por decilitro de colesterol bueno] (muy bajo), triglicéridos 350 mg/dl (muy alto), y azúcar en sangre en el límite diabético (161 mg/dl). Tenía la presión alta en 150/90 y exceso de peso en la cintura.
El eliminar el trigo de mi dieta dio marcha atrás a todas estas condiciones sin tener que tomar medicamentos, incluida la lucha por mantener la atención y la concentración. En general, me siento mejor hoy a mis 54 que como me sentía a los 30.
¿Los alimentos libres de gluten son la respuesta?
Los alimentos comercialmente producidos sin gluten están hechos con tapioca, maicena o almidón de arroz, todos pobres remplazos del trigo, y son destructivos para el cuerpo. Los alimentos hechos en casa o localmente sin gluten son mejor; puede conseguir recetas gratis en WheatBellyBlog.com.
El mijo, quinoa y amaranto, granos integrales que carecen de la mayoría de las propiedades no deseadas del trigo moderno, son mejores, pero no necesariamente seguros en cantidades ilimitadas porque la mayoría de las personas hoy día han pasado su vida excesivamente expuestas a los carbohidratos. El comer pequeñas porciones de estos granos es vital.
Para más información, visite WheatBellyBlog.com."
Fuente: Natural Awakenings
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
Fuente: Natural Awakenings
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
jueves, 12 de junio de 2014
¿Celiaco? Pues atento a las reacciones cruzadas con otros alimentos
"Llevaba un tiempo intentando encontrar un momento para buscar algo de bibliografia, ya que había leído que el café podía ser problemático en personas con celiaquía. Encontré un trabajo reciente que estudia de forma exhaustiva las reacciones cruzadas entre anticuerpos de gliadina y antígenos provenientes de distintos alimentos y tejidos.
El enlace al trabajo en cuestión es este: Cross-Reaction between Gliadin and Different Food and Tissue Antigens.
Los autores indican que algunos celíacos, aun en una dieta sin gluten, continúan experimentando síntomas. La hipótesis es que esto puede ser debido a la ya conocida contaminación cruzada, o bien a la reactividad cruzada entre α-gliadina y alimentos consumidos en una dieta sin gluten.
Para analizar esta hipótesis, midieron la afinidad de anticuerpos de un péptido de 33 aminoácidos de la α-gliadina, frente a alimentos consumidos de forma habitual. También comprobaron la actividad inmune de esos anticuerpos frente a antígenos procedentes de distintos tejidos.
Los autores encontraron una reactividad inmune significativa, cuando los anticuerpos se aplicaron a leche de vaca, chocolate con leche, butirofilina láctea, proteína de suero, caseína, levadura, avena, maíz, mijo, café instantáneo y arroz.
En el caso de los tejidos, se encontró que la unión más significativa se producía con asialo-gangliósido (sistema nervioso), hepatocitos, acido glutámico descarboxilasa (GAD65), 21-hidroxilasa adrenal, y varios antígenos neurales.
¿Por que se produce esta respuesta de los anticuerpos anti-gliadina? por el llamado mimetismo molecular. Si se encuentran secuencias de aminoácidos, bien en los alimentos estudiados, o bien en los tejidos, que son equivalentes a la secuencia encontrada en la gliadina a la que es activo el anticuerpo, se puede producir esa reacción cruzada al ingerir el alimento, y la asociación con enfermedades autoinmunes que se encuentra en muchos pacientes con celiaquía al encontrarse antígenos en los tejidos corporales, que son atacados por los anticuerpos.
¿Y el café? Pues bien, se encontró actividad en el caso del café instantáneo, pero no para el café expresso, de distintas variedades, y se llegó a la conclusión de que era debido a contaminación cruzada en el proceso de fabricación del café instantáneo. El chocolate libre de leche tampoco indujo respuesta.
En resumen, el trabajo encontró que hay una importante reacción cruzada por parte de los productos lácteos, y también de cereales como el arroz, la avena y el maíz.
Los mecanismos de mimetismo molecular pueden estar detrás de procesos autoinmunes, no solo en el caso de celíacos. Este estudio muestra una vez más la importancia de analizar los alimentos en su contexto, no solo bajo su contenido de macro- o micro- nutrientes, sino teniendo en cuenta la actividad biológica de los péptidos que contienen, más aun en un entorno de hiperpermeabilidad intestinal inducido por una dieta proinflamatoria."
Fuente: Salud evolutiva
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
El enlace al trabajo en cuestión es este: Cross-Reaction between Gliadin and Different Food and Tissue Antigens.
Los autores indican que algunos celíacos, aun en una dieta sin gluten, continúan experimentando síntomas. La hipótesis es que esto puede ser debido a la ya conocida contaminación cruzada, o bien a la reactividad cruzada entre α-gliadina y alimentos consumidos en una dieta sin gluten.
Para analizar esta hipótesis, midieron la afinidad de anticuerpos de un péptido de 33 aminoácidos de la α-gliadina, frente a alimentos consumidos de forma habitual. También comprobaron la actividad inmune de esos anticuerpos frente a antígenos procedentes de distintos tejidos.
Los autores encontraron una reactividad inmune significativa, cuando los anticuerpos se aplicaron a leche de vaca, chocolate con leche, butirofilina láctea, proteína de suero, caseína, levadura, avena, maíz, mijo, café instantáneo y arroz.
En el caso de los tejidos, se encontró que la unión más significativa se producía con asialo-gangliósido (sistema nervioso), hepatocitos, acido glutámico descarboxilasa (GAD65), 21-hidroxilasa adrenal, y varios antígenos neurales.
¿Por que se produce esta respuesta de los anticuerpos anti-gliadina? por el llamado mimetismo molecular. Si se encuentran secuencias de aminoácidos, bien en los alimentos estudiados, o bien en los tejidos, que son equivalentes a la secuencia encontrada en la gliadina a la que es activo el anticuerpo, se puede producir esa reacción cruzada al ingerir el alimento, y la asociación con enfermedades autoinmunes que se encuentra en muchos pacientes con celiaquía al encontrarse antígenos en los tejidos corporales, que son atacados por los anticuerpos.
¿Y el café? Pues bien, se encontró actividad en el caso del café instantáneo, pero no para el café expresso, de distintas variedades, y se llegó a la conclusión de que era debido a contaminación cruzada en el proceso de fabricación del café instantáneo. El chocolate libre de leche tampoco indujo respuesta.
En resumen, el trabajo encontró que hay una importante reacción cruzada por parte de los productos lácteos, y también de cereales como el arroz, la avena y el maíz.
Los mecanismos de mimetismo molecular pueden estar detrás de procesos autoinmunes, no solo en el caso de celíacos. Este estudio muestra una vez más la importancia de analizar los alimentos en su contexto, no solo bajo su contenido de macro- o micro- nutrientes, sino teniendo en cuenta la actividad biológica de los péptidos que contienen, más aun en un entorno de hiperpermeabilidad intestinal inducido por una dieta proinflamatoria."
Fuente: Salud evolutiva
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
lunes, 9 de junio de 2014
Comentarios sobre el libro 'Wheat Belly' del Doctor William Davis
"Recibo ocasionalmente correos electrónicos y comentarios de gente que no puede creer que el trigo no sea comida sana. Algunos citan pasajes de la Biblia acerca de nuestro pan de cada día, el principio de vida, el pan con la familia, etc. Otros señalan que los norteamericanos comieron un montón de pan y de otros productos del trigo hace 100 años, pero que no eran tan propensos a ser gordos y diabéticos como lo son la gente de hoy.
Yo suelo responder que los productos de trigo que consumimos hoy en día no son los mismos que los consumidos por la gente en los tiempos bíblicos, o incluso en los tiempos de nuestros abuelos. Pero no me di cuenta de lo diferente que es el trigo de hoy hasta que leí "Wheat Belly", un nuevo libro excelente del Dr. William Davis, el cardiólogo que quizás usted ya conozca por su web:
http://www.wheatbellyblog.com.
El título, por supuesto, se refiere a la gran tripa que tantas personas hoy en día están acarreando delante de ellos. Aunque, por supuesto, el Dr. Davis no es un fan del azúcar u otros carbohidratos refinados, él cree que el trigo es el principal motor del aumento de la obesidad que estamos atestiguando en los últimos veinticinco años, y hace un fuerte apuesta por esta creencia. Pero engordar no es el único precio que pagamos por nuestro amor por los panecillos, pasta, cereales y pasteles. Como el Dr. Davis explica en la introducción de su libro:
«Aunque gran parte del relato de "Wheat Belly" está relacionada con el sobrepeso, también se trata en él de la compleja y difícil de entender gama de enfermedades que han resultado de la misma causa -‐ desde la enfermedad celíaca, la enfermedad intestinal devastadora que se desarrolla por la exposición al gluten de trigo, hasta una variedad de trastornos neurológicos, de erupciones curiosas y de los efectos paralizantes de la esquizofrenia. Entre los peculiares efectos del trigo en los humanos que están documentados se incluyen: la estimulación del apetito, la exposición a exorfinas cerebro-‐activas (la contraparte de las endorfinas internamente derivadas), una exagerada oleada de azúcar en la sangre que desencadena ciclos de saciedad que se alternan con aumentos del apetito, el proceso de glicación que subyace a las enfermedades y al envejecimiento, los efectos inflamatorios y de alteración del pH que erosionan el cartílago y dañan el hueso, y la activación de respuestas inmunes desordenadas».
Y más adelante, en la Primera Parte dice:
«Apenas hay un solo sistema de órganos que no esté de alguna manera afectado por los productos del trigo. El impacto en la salud del Triticum aestivum, el trigo moderno del pan común y sus hermanos genéticos, oscila a lo largo y a lo ancho, con efectos curiosos desde la boca hasta el ano, desde el cerebro al páncreas, desde el ama de casa de los Apalaches hasta el financiero de Wall Street. Si esto les suena loco, tengan paciencia conmigo. Hago estas afirmaciones con la conciencia tranquila, libre de trigo».
En el resto del libro, el Dr. Davis respalda esas afirmaciones. Se adentra un poco en la ciencia de la nutrición y algo en la bioquímica, pero escribe en un estilo claro (y a menudo humorístico) que hace la lectura fácil. Como médico que ha tratado a miles de pacientes, tiene la ventaja añadida de ser capaz de citar historias de su propia práctica -‐ pacientes que venían a él sin saber que estaban dañados por el trigo, pero que se curaban con la dieta libre de trigo.
Una paciente, una mujer de treinta y ocho años de edad, fue informada por su médico que había que cortar parte de su colon y reemplazarlo por una bolsa externa. Después de que el Dr. Davis la convenció de pasar a la dieta sin trigo, el colon se curó. Otro paciente, un hombre de veintiséis años de edad, estaba experimentando tanto dolor en sus articulaciones, que apenas podía caminar. Tres diferentes reumatólogos no lograban identificar la causa. Cuando visitó al Dr. Davis por un problema cardíaco, el doctor le sugirió que probara una dieta libre de trigo para el dolor en las articulaciones. Tres meses más
tarde, el joven entró en la oficina sin dolor e informó que había hecho distancias cortas para correr y jugar
al baloncesto. La condición de su corazón se había mejorado también.
Previamente a los capítulos en que se detallan las muchas maneras en que el trigo puede dañar nuestro cuerpo y nuestro cerebro, el Dr. Davis comienza contando la historia del trigo en sí. Es una historia fascinante -‐ al estilo de Stephen King. A continuación presento algunas citas de este capítulo, que se titula "No son los pasteles de su abuela. La creación del trigo moderno".
«El pan y otros alimentos hechos de trigo han sido el sostén de los seres humanos durante siglos, pero el trigo de nuestros antepasados no es el mismo que el trigo comercial moderno que llega a la mesa de su desayuno, almuerzo y cena. De las cepas originales de la hierba silvestre cosechada por los primeros humanos, el trigo se ha disparado a más de 25.000 variedades, casi todos ellas resultado de la intervención humana.
El primer trigo salvaje, entonces cultivado, era el Triticum dicoccoides o Escanda, también conocido como trigo almidonero silvestre o Einkorn, el bisabuelo de todo el trigo posterior. La escanda tiene el código genético más simple de todos los trigos, contiene sólo 14 cromosomas.
Poco después del cultivo de la primera planta de escanda, hizo su aparición en el Medio Oriente la variedad de trigo Espelta, descendente natural del trigo Escanda y de la hierba silvestre Aegilops speltoides,. Esta hierba añadió su código genético al de la Escanda, lo que dio por resultado el trigo Espelta o Emmer , más complejo, con 28 cromosomas».
El Dr. Davis explica que el trigo Espelta o Emmer, era probablemente el trigo de los tiempos bíblicos. Más
tarde, el trigo Espelta se acopló naturalmente con otra hierba y produjo el Triticum aestivum, el trigo de
42 cromosomas que los humanos han estado consumiendo durante siglos -‐ justo hasta los años 1960, es decir, hasta hace unos 50 años más o menos. Fue entonces cuando la historia del trigo se convirtió un poco en una moderna historia de Frankenstein.
«Al igual que el Dr. Frankenstein, los científicos que crearon el trigo de hoy tenían buenas intenciones: el objetivo era producir más trigo por hectárea en un lapso corto de tiempo, por lo tanto, se aumentó enormemente el rendimiento con el objetivo de evitar el hambre en todo el mundo ya que la población del planeta crecía mucho. En ese aspecto, tuvieron éxito. Al genetista Dr. Norman Borlaug1, quien creó el trigo "semi-‐enano", corto, robusto, de rápido crecimiento que la gran mayoría de la gente del mundo consume hoy en día, se le atribuye haber salvado quizás cientos de millones de personas del hambre.
El problema es que las variedades de trigo enanas se han desarrollado a través de una combinación de cruce y empalme de genes. El resultado es una planta mutante con un código genético que nunca había existido antes en la naturaleza. De hecho, el trigo de hoy, literalmente, no puede sobrevivir en un entorno natural. Si se le quitan los pesticidas y los fertilizantes modernos, es un trigo imposible».
Tal vez muy contentos ante la perspectiva de solucionar el problema de la alimentación mundial, los desarrolladores de las variedades modernas del trigo no estuvieron interesados en la realización de pruebas para ver si estas cepas genéticamente modificadas eran realmente aptas para la alimentación humana. El Dr. Davis cree que no lo son. En todo caso, ahora estamos consumiendo un trigo que es genéticamente diferente de lo que nuestros antepasados consumían:
«Los análisis de las proteínas a base de comparar las del trigo híbrido obtenido con las proteínas de sus dos cepas parentales han demostrado que mientras que aproximadamente el 95 por ciento de las proteínas expresadas en la descendencia son las mismas, el 5 por ciento restante son proteínas únicas, ya que no se encuentran en ninguno de los padres. En particular, las proteínas del gluten del trigo, con la hibridación han sido sometidas a un cambio estructural considerable. En un experimento de hibridación, se identificaron en la descendencia catorce nuevas proteínas del gluten que no estaban presentes en ninguna de las plantas madres. Por otra parte, cuando se comparan con cepas de trigo de un siglo de antigüedad, las cepas modernas del Triticum aestivum muestran una mayor cantidad de aquellos genes de las proteínas del gluten que están asociados con la enfermedad celíaca.
Los esfuerzos de hibridación en el Triticum aestivum de los últimos cincuenta años han generado numerosos cambios adicionales en los genes de codificación del gluten. La mayoría de estos cambios han sido modificaciones deliberadas del genoma "D" que confiere las características de cocción y de estética de las harinas. Por lo tanto, el genoma "D" del moderno Triticum aestivum, habiendo sido objeto de toda clase de travesuras por parte de los genetistas de plantas, ha acumulado cambios sustanciales en las características determinadas genéticamente de las proteínas del gluten.
En otras palabras, este no es el trigo de su abuela. No es de extrañar que cuando los investigadores compararon muestras de sangre de miles de soldados hace 50 años con muestras de sangre de los soldados de hoy, encontraron que los anticuerpos celíacos son cinco veces más abundantes en los soldados de hoy».
El Dr. Davis relata un experimento que realizó en sí mismo para comparar los diferentes impactos del trigo antiguo y del trigo moderno en el azúcar en sangre. Se las arregló para encontrar un poco de trigo Escanda y pan hecho del mismo. Dos rebanadas de este pan elevaron su azúcar en sangre de 86 mg / dl a 110. No está mal. Luego hizo pan de trigo integral moderno -‐ ya sabéis, la publicidad de la USDA (United States Department of Agriculture) dice que es la clave para una buena salud. Dos rebanadas de este último pan elevaron su azúcar en sangre de 84 mg / dl a 167. Esto es territorio de diabetes. Como el Dr. Davis escribe en otro capítulo, después de explicar los tipos de carbohidratos que se encuentran en el trigo:
«Los productos del trigo elevan los niveles de azúcar en la sangre más que casi cualquier otro hidrato de carbono, desde las habas hasta las barras de caramelo».
El resto del libro detalla los daños que el trigo moderno puede ocasionar a nuestros cuerpos y nuestros cerebros, con un montón de referencias, tanto de estudios académicos e historias de casos clínicos como de la práctica médica del mismo Dr. Davis. Describe las propiedades adictivas del trigo, cómo el trigo puede producir efectos en el cerebro (incluyendo daños cerebrales reales), y por supuesto las muchas maneras como el trigo puede causar estragos en nuestro sistema digestivo. En comparación con esos capítulos, los capítulos dedicados a las enfermedades de la piel, la aceleración del envejecimiento y las enfermedades del corazón casi parecen poca cosa. Una enfermedad celíaca no tratada hará imposible su vida -‐ y la mayoría de los enfermos celíacos no son nunca diagnosticados.
Este es un excelente libro, y también un libro importante. Una anécdota que un compañero de trabajo me contó la semana pasada, ilustra por qué: su mujer sufría de dolores de cabeza debilitantes durante años. Pasó de un médico a otro, pero ninguno pudo ofrecer una explicación o solución, aparte de medicamentos para el dolor que, básicamente, la atontaban. Luego, hace unos meses, se refirió a sus dolores de cabeza al hablar con algunos conocidos durante la cena. Uno de ellos -‐ no es médico -‐ le dijo que los dolores de cabeza pueden ser causados por una reacción al gluten del trigo y le sugirió que probara una dieta libre de gluten. Ella lo hizo ... y los dolores de cabeza se fueron.
Mi compañero de trabajo me dijo: "Me alegro de que por fin alguien le diera la solución, pero ¿por qué tenía que escuchar esta solución de una persona desconocida, después de años de sufrimiento? ¿Por qué ninguno de los médicos que había consultado pudo pensar en eso? "
Los médicos no piensan en ello porque no están instruidos para pensar en eso. Pregunta a la gran mayoría de los médicos del asesoramiento dietético, y ellos te dirán que limites las grasas y comas tus "granos integrales sanos". Ellos no pueden enseñar lo que no saben.
Espero que todos ustedes lean este libro. Pero más que eso, espero que compren una copia y la pongan en las manos de su médico. La próxima vez que un paciente se presente sufriendo de dolores de cabeza (o de intestino irritable, o de calambres en el estómago, o de acné o psoriasis, o de depresión, problemas emocionales, los triglicéridos altos, azúcar alto en la sangre, artritis o asma), tal vez el médico considerará una historia dietética cuidadosa y sugerirá que pruebe una dieta libre de trigo antes de echar mano al bloc de recetas.
(1.-‐ Norman Ernest Borlaug (Cresco, Iowa, Estados Unidos, 25/03/1914 – 12/09/2009 ) fue un ingeniero agrónomo, genetista y fitopatólogo; es considerado por muchos el padre de la agricultura moderna y de la revolución verde. Sus esfuerzos en los años 1960 para introducir nuevas semillas híbridas de trigo en la producción agrícola en Pakistán e India y diversos países provocaron un incremento notable de la productividad agrícola. Algunos lo consideran responsable de haber salvado millones de vidas humanas. Premio Nobel de la Paz en 1970, también se le concedió el Padma Vibhushan, el segundo mayor honor civil de la India.)"
Fuente: Sinapsis
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
Yo suelo responder que los productos de trigo que consumimos hoy en día no son los mismos que los consumidos por la gente en los tiempos bíblicos, o incluso en los tiempos de nuestros abuelos. Pero no me di cuenta de lo diferente que es el trigo de hoy hasta que leí "Wheat Belly", un nuevo libro excelente del Dr. William Davis, el cardiólogo que quizás usted ya conozca por su web:
http://www.wheatbellyblog.com.
El título, por supuesto, se refiere a la gran tripa que tantas personas hoy en día están acarreando delante de ellos. Aunque, por supuesto, el Dr. Davis no es un fan del azúcar u otros carbohidratos refinados, él cree que el trigo es el principal motor del aumento de la obesidad que estamos atestiguando en los últimos veinticinco años, y hace un fuerte apuesta por esta creencia. Pero engordar no es el único precio que pagamos por nuestro amor por los panecillos, pasta, cereales y pasteles. Como el Dr. Davis explica en la introducción de su libro:
«Aunque gran parte del relato de "Wheat Belly" está relacionada con el sobrepeso, también se trata en él de la compleja y difícil de entender gama de enfermedades que han resultado de la misma causa -‐ desde la enfermedad celíaca, la enfermedad intestinal devastadora que se desarrolla por la exposición al gluten de trigo, hasta una variedad de trastornos neurológicos, de erupciones curiosas y de los efectos paralizantes de la esquizofrenia. Entre los peculiares efectos del trigo en los humanos que están documentados se incluyen: la estimulación del apetito, la exposición a exorfinas cerebro-‐activas (la contraparte de las endorfinas internamente derivadas), una exagerada oleada de azúcar en la sangre que desencadena ciclos de saciedad que se alternan con aumentos del apetito, el proceso de glicación que subyace a las enfermedades y al envejecimiento, los efectos inflamatorios y de alteración del pH que erosionan el cartílago y dañan el hueso, y la activación de respuestas inmunes desordenadas».
Y más adelante, en la Primera Parte dice:
«Apenas hay un solo sistema de órganos que no esté de alguna manera afectado por los productos del trigo. El impacto en la salud del Triticum aestivum, el trigo moderno del pan común y sus hermanos genéticos, oscila a lo largo y a lo ancho, con efectos curiosos desde la boca hasta el ano, desde el cerebro al páncreas, desde el ama de casa de los Apalaches hasta el financiero de Wall Street. Si esto les suena loco, tengan paciencia conmigo. Hago estas afirmaciones con la conciencia tranquila, libre de trigo».
En el resto del libro, el Dr. Davis respalda esas afirmaciones. Se adentra un poco en la ciencia de la nutrición y algo en la bioquímica, pero escribe en un estilo claro (y a menudo humorístico) que hace la lectura fácil. Como médico que ha tratado a miles de pacientes, tiene la ventaja añadida de ser capaz de citar historias de su propia práctica -‐ pacientes que venían a él sin saber que estaban dañados por el trigo, pero que se curaban con la dieta libre de trigo.
Una paciente, una mujer de treinta y ocho años de edad, fue informada por su médico que había que cortar parte de su colon y reemplazarlo por una bolsa externa. Después de que el Dr. Davis la convenció de pasar a la dieta sin trigo, el colon se curó. Otro paciente, un hombre de veintiséis años de edad, estaba experimentando tanto dolor en sus articulaciones, que apenas podía caminar. Tres diferentes reumatólogos no lograban identificar la causa. Cuando visitó al Dr. Davis por un problema cardíaco, el doctor le sugirió que probara una dieta libre de trigo para el dolor en las articulaciones. Tres meses más
tarde, el joven entró en la oficina sin dolor e informó que había hecho distancias cortas para correr y jugar
al baloncesto. La condición de su corazón se había mejorado también.
Previamente a los capítulos en que se detallan las muchas maneras en que el trigo puede dañar nuestro cuerpo y nuestro cerebro, el Dr. Davis comienza contando la historia del trigo en sí. Es una historia fascinante -‐ al estilo de Stephen King. A continuación presento algunas citas de este capítulo, que se titula "No son los pasteles de su abuela. La creación del trigo moderno".
«El pan y otros alimentos hechos de trigo han sido el sostén de los seres humanos durante siglos, pero el trigo de nuestros antepasados no es el mismo que el trigo comercial moderno que llega a la mesa de su desayuno, almuerzo y cena. De las cepas originales de la hierba silvestre cosechada por los primeros humanos, el trigo se ha disparado a más de 25.000 variedades, casi todos ellas resultado de la intervención humana.
El primer trigo salvaje, entonces cultivado, era el Triticum dicoccoides o Escanda, también conocido como trigo almidonero silvestre o Einkorn, el bisabuelo de todo el trigo posterior. La escanda tiene el código genético más simple de todos los trigos, contiene sólo 14 cromosomas.
Poco después del cultivo de la primera planta de escanda, hizo su aparición en el Medio Oriente la variedad de trigo Espelta, descendente natural del trigo Escanda y de la hierba silvestre Aegilops speltoides,. Esta hierba añadió su código genético al de la Escanda, lo que dio por resultado el trigo Espelta o Emmer , más complejo, con 28 cromosomas».
El Dr. Davis explica que el trigo Espelta o Emmer, era probablemente el trigo de los tiempos bíblicos. Más
tarde, el trigo Espelta se acopló naturalmente con otra hierba y produjo el Triticum aestivum, el trigo de
42 cromosomas que los humanos han estado consumiendo durante siglos -‐ justo hasta los años 1960, es decir, hasta hace unos 50 años más o menos. Fue entonces cuando la historia del trigo se convirtió un poco en una moderna historia de Frankenstein.
«Al igual que el Dr. Frankenstein, los científicos que crearon el trigo de hoy tenían buenas intenciones: el objetivo era producir más trigo por hectárea en un lapso corto de tiempo, por lo tanto, se aumentó enormemente el rendimiento con el objetivo de evitar el hambre en todo el mundo ya que la población del planeta crecía mucho. En ese aspecto, tuvieron éxito. Al genetista Dr. Norman Borlaug1, quien creó el trigo "semi-‐enano", corto, robusto, de rápido crecimiento que la gran mayoría de la gente del mundo consume hoy en día, se le atribuye haber salvado quizás cientos de millones de personas del hambre.
El problema es que las variedades de trigo enanas se han desarrollado a través de una combinación de cruce y empalme de genes. El resultado es una planta mutante con un código genético que nunca había existido antes en la naturaleza. De hecho, el trigo de hoy, literalmente, no puede sobrevivir en un entorno natural. Si se le quitan los pesticidas y los fertilizantes modernos, es un trigo imposible».
Tal vez muy contentos ante la perspectiva de solucionar el problema de la alimentación mundial, los desarrolladores de las variedades modernas del trigo no estuvieron interesados en la realización de pruebas para ver si estas cepas genéticamente modificadas eran realmente aptas para la alimentación humana. El Dr. Davis cree que no lo son. En todo caso, ahora estamos consumiendo un trigo que es genéticamente diferente de lo que nuestros antepasados consumían:
«Los análisis de las proteínas a base de comparar las del trigo híbrido obtenido con las proteínas de sus dos cepas parentales han demostrado que mientras que aproximadamente el 95 por ciento de las proteínas expresadas en la descendencia son las mismas, el 5 por ciento restante son proteínas únicas, ya que no se encuentran en ninguno de los padres. En particular, las proteínas del gluten del trigo, con la hibridación han sido sometidas a un cambio estructural considerable. En un experimento de hibridación, se identificaron en la descendencia catorce nuevas proteínas del gluten que no estaban presentes en ninguna de las plantas madres. Por otra parte, cuando se comparan con cepas de trigo de un siglo de antigüedad, las cepas modernas del Triticum aestivum muestran una mayor cantidad de aquellos genes de las proteínas del gluten que están asociados con la enfermedad celíaca.
Los esfuerzos de hibridación en el Triticum aestivum de los últimos cincuenta años han generado numerosos cambios adicionales en los genes de codificación del gluten. La mayoría de estos cambios han sido modificaciones deliberadas del genoma "D" que confiere las características de cocción y de estética de las harinas. Por lo tanto, el genoma "D" del moderno Triticum aestivum, habiendo sido objeto de toda clase de travesuras por parte de los genetistas de plantas, ha acumulado cambios sustanciales en las características determinadas genéticamente de las proteínas del gluten.
En otras palabras, este no es el trigo de su abuela. No es de extrañar que cuando los investigadores compararon muestras de sangre de miles de soldados hace 50 años con muestras de sangre de los soldados de hoy, encontraron que los anticuerpos celíacos son cinco veces más abundantes en los soldados de hoy».
El Dr. Davis relata un experimento que realizó en sí mismo para comparar los diferentes impactos del trigo antiguo y del trigo moderno en el azúcar en sangre. Se las arregló para encontrar un poco de trigo Escanda y pan hecho del mismo. Dos rebanadas de este pan elevaron su azúcar en sangre de 86 mg / dl a 110. No está mal. Luego hizo pan de trigo integral moderno -‐ ya sabéis, la publicidad de la USDA (United States Department of Agriculture) dice que es la clave para una buena salud. Dos rebanadas de este último pan elevaron su azúcar en sangre de 84 mg / dl a 167. Esto es territorio de diabetes. Como el Dr. Davis escribe en otro capítulo, después de explicar los tipos de carbohidratos que se encuentran en el trigo:
«Los productos del trigo elevan los niveles de azúcar en la sangre más que casi cualquier otro hidrato de carbono, desde las habas hasta las barras de caramelo».
El resto del libro detalla los daños que el trigo moderno puede ocasionar a nuestros cuerpos y nuestros cerebros, con un montón de referencias, tanto de estudios académicos e historias de casos clínicos como de la práctica médica del mismo Dr. Davis. Describe las propiedades adictivas del trigo, cómo el trigo puede producir efectos en el cerebro (incluyendo daños cerebrales reales), y por supuesto las muchas maneras como el trigo puede causar estragos en nuestro sistema digestivo. En comparación con esos capítulos, los capítulos dedicados a las enfermedades de la piel, la aceleración del envejecimiento y las enfermedades del corazón casi parecen poca cosa. Una enfermedad celíaca no tratada hará imposible su vida -‐ y la mayoría de los enfermos celíacos no son nunca diagnosticados.
Este es un excelente libro, y también un libro importante. Una anécdota que un compañero de trabajo me contó la semana pasada, ilustra por qué: su mujer sufría de dolores de cabeza debilitantes durante años. Pasó de un médico a otro, pero ninguno pudo ofrecer una explicación o solución, aparte de medicamentos para el dolor que, básicamente, la atontaban. Luego, hace unos meses, se refirió a sus dolores de cabeza al hablar con algunos conocidos durante la cena. Uno de ellos -‐ no es médico -‐ le dijo que los dolores de cabeza pueden ser causados por una reacción al gluten del trigo y le sugirió que probara una dieta libre de gluten. Ella lo hizo ... y los dolores de cabeza se fueron.
Mi compañero de trabajo me dijo: "Me alegro de que por fin alguien le diera la solución, pero ¿por qué tenía que escuchar esta solución de una persona desconocida, después de años de sufrimiento? ¿Por qué ninguno de los médicos que había consultado pudo pensar en eso? "
Los médicos no piensan en ello porque no están instruidos para pensar en eso. Pregunta a la gran mayoría de los médicos del asesoramiento dietético, y ellos te dirán que limites las grasas y comas tus "granos integrales sanos". Ellos no pueden enseñar lo que no saben.
Espero que todos ustedes lean este libro. Pero más que eso, espero que compren una copia y la pongan en las manos de su médico. La próxima vez que un paciente se presente sufriendo de dolores de cabeza (o de intestino irritable, o de calambres en el estómago, o de acné o psoriasis, o de depresión, problemas emocionales, los triglicéridos altos, azúcar alto en la sangre, artritis o asma), tal vez el médico considerará una historia dietética cuidadosa y sugerirá que pruebe una dieta libre de trigo antes de echar mano al bloc de recetas.
(1.-‐ Norman Ernest Borlaug (Cresco, Iowa, Estados Unidos, 25/03/1914 – 12/09/2009 ) fue un ingeniero agrónomo, genetista y fitopatólogo; es considerado por muchos el padre de la agricultura moderna y de la revolución verde. Sus esfuerzos en los años 1960 para introducir nuevas semillas híbridas de trigo en la producción agrícola en Pakistán e India y diversos países provocaron un incremento notable de la productividad agrícola. Algunos lo consideran responsable de haber salvado millones de vidas humanas. Premio Nobel de la Paz en 1970, también se le concedió el Padma Vibhushan, el segundo mayor honor civil de la India.)"
Fuente: Sinapsis
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
miércoles, 4 de junio de 2014
El trigo y la falta de variedad en nuestras comidas
"En nutrición es bien sabido que hace falta variedad, que debemos comer alimentos que nos aporten hidratos de carbono,proteínas, calcio, vitaminas, fibra, etc. Así, para aportar a nuestro cuerpo hidratos de carbono comemos cereales: pan, pasta, pizzas, galletas, … ¿Pero os habéis parado a reflexionar de que todo ello está basado en el mismo cereal: el trigo?Cuando hablamos de variedad en la alimentación, también se trata de variar dentro del mismo grupo, pero resulta que el alimento que es la base de la pirámide, por tanto, el que debemos tomar más cantidad, que son los cereales, sólo comemos de un solo tipo. En cambio, si que tomamos diferentes tipos de frutas y verduras, o de carnes y pescados.
En España solemos desayunar cereales o galletas o bollería: trigo, sólo en el caso de los cereales a veces son de maíz. A media mañana un bocadillo: trigo. Almorzamos o cenamos pasta o pizza, y además solemos acompañarlo con pan. Sólo algunas veces por semana tomamos arroz o legumbres. Y para merendar otra vez trigo: galletas, barritas de cereales, bollería… Escasamente comemos arroz o algún derivado del maíz, y poquísima gente conoce incluso la existencia de otros cereales o se plantea comerlos: la cebada, el centeno, la avena, el trigo sarraceno o alforfón, la espelta, el mijo, por ya no hablar de la soja, la quinoa y el amaranto. Además, la mayoría de los productos se elaboran con harina de trigo refinada en vez de ser integral.
En los países latinos la alimentación está basada en exceso sobre el trigo. En Francia la tradicional baguette y el croissant, en Italia la pasta y la pizza y en España todo ello. Y cada vez va en aumento, también debido a la influencia de las industrias de alimentos manufacturados, como Nestlé, que cada vez diseñan productos más ricos para el paladar basados en estos dos productos, y nos convencen con su publicidad que “las galletas son ricas en cereales”, o que “la leche es rica en calcio”, cuando resulta que de “cereales” no hay más que uno, el trigo, y que la leche produce muchísimas intolerancias, sobretodo en niños. Un 44% de niños menores de 5 años son alérgicos a la leche, siendo la alergia alimentaria más importante. Lo único que hacen es añadir vitaminas, bacteriófilos, minerales y fibra artificiales a estos productos para hacerlos más comerciales, cuando resulta que por ejemplo, el calcio que no es natural no es asimilable. De esta forma, creemos que con una barra de cereales ya tenemos suficiente fibra, vitaminas, carbohidratos y calcio para todo el día, cuando es la verdura y los cereales integrales la fuente natural de fibra, y creemos que ya estamos inmunizados contra las enfermedades tomando un yogurt enriquecido con bífidus, cuando son las vitaminas de las frutas las que nos van a hacer más fuertes contra los resfriados o la gripe. Y lo que no nos dicen es que añaden una gran cantidad de azúcar en estos productos, que es perjudicial para los dientes, y que provocan que una hora después volvamos a tener hambre ya que el cuerpo nos pide más azúcar.
Todos los naturópatas y terapeutas de medicinas alternativas dicen que la leche no es buena para la salud. La naturópata de nutrición ortomolecular Cala H. Cervera dice en su blog Todoterapias.com : “la leche pone el sistema inmunitario en estado de alerta, lo cual puede causar inflamación crónica, alergias y, con el tiempo, debilitar dicho sistema…los productos lácteos producen mucha mucosidad en el organismo taponando el sistema linfático (el que nos ayuda a desintoxicarnos), bloqueando la absorción intestinal y congestionando el sistema respiratorio.”
En cuanto al trigo, el problema principal es que lo consumimos refinado. Michael Pollan, en su libro "In defense of food" ("En defensa de la comida") explica: "Los beneficios de los cereales integrales se explicarían por su riqueza en nutrientes: fibras del salvado, el ácido fólico y otras vitaminas del grupo B en el germen, así como antioxidantees y sales minerales… pero ninguno de estos nutrientes explica, por si solo, las virtudes de los cereales integrales… Un alimento completo es más que la suma de nutrientes que lo componen " Es decir, si tomamos la harina blanca, la enriquecemos en todos los otros nutrientes que tiene un ceral integral: fibra, ácido fólico, vitaminas B, etc, no obtendremos los mismos beneficios que el trigo integral. Así que aunque la industria alimentaria insista en sintetizar productos que se parezcan a los naturales, nunca van a obtener los mismos beneficios que el original natural.
Algunos naturópatas incluso recomiendan eliminar totalmente el trigo de nuestra dieta, ya que se trata de un cereal mutado moderno al que nuestro cuerpo no está adaptado y no es digerido correctamentepor nuestro organismo, produciendo toxinas que se acumulan en diferentes sitios del cuerpo. Cala H. Cervera dice : “Este cereal es un gran irritante del sistema digestivo, ya que es muy alto en gliadina, una proteína que forma parte del gluten. Su consumo, de vez en cuando, no presenta problemas. Sin embargo, en grandes cantidades o continuamente puede erosionar la vellosidad intestinal produciendo mal absorción, dolor, inflamación, diarrea y/o estreñimiento y un sinfín de síntomas intestinales y sistémicos.”
En el libro “Et si c’était le gluten?” (¿Y si fuera el gluten ?) de Phillippe Barraqué comenta: “Muchas personas dicen que son sensibles al gluten y suprimen de su alimentación el pan, los cereales, etc. Entonces sienten una mejora sobretodo a nivel digestivo. Esto se explica por el hecho que una alimentación poco variada, repetitiva, crea no sólo un fenómeno de dependencia alimentaria sino también estresa poco a poco nuestro organismo, debilitando el sistema inmunitario y provocando reacciones contra los alimentos incriminados. Si comes mucho pan, cereales, etc., un día el cuerpo dirá ‘stop’”.
La variedad no está en comer diferentes tipos de pasta: macarrones, espaguetis, pizza, lasaña, canelones, pan de diferentes clases, pizza, etc. Está en comer diferentes cereales..."
Fuente: tips4mums
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
En España solemos desayunar cereales o galletas o bollería: trigo, sólo en el caso de los cereales a veces son de maíz. A media mañana un bocadillo: trigo. Almorzamos o cenamos pasta o pizza, y además solemos acompañarlo con pan. Sólo algunas veces por semana tomamos arroz o legumbres. Y para merendar otra vez trigo: galletas, barritas de cereales, bollería… Escasamente comemos arroz o algún derivado del maíz, y poquísima gente conoce incluso la existencia de otros cereales o se plantea comerlos: la cebada, el centeno, la avena, el trigo sarraceno o alforfón, la espelta, el mijo, por ya no hablar de la soja, la quinoa y el amaranto. Además, la mayoría de los productos se elaboran con harina de trigo refinada en vez de ser integral.
En los países latinos la alimentación está basada en exceso sobre el trigo. En Francia la tradicional baguette y el croissant, en Italia la pasta y la pizza y en España todo ello. Y cada vez va en aumento, también debido a la influencia de las industrias de alimentos manufacturados, como Nestlé, que cada vez diseñan productos más ricos para el paladar basados en estos dos productos, y nos convencen con su publicidad que “las galletas son ricas en cereales”, o que “la leche es rica en calcio”, cuando resulta que de “cereales” no hay más que uno, el trigo, y que la leche produce muchísimas intolerancias, sobretodo en niños. Un 44% de niños menores de 5 años son alérgicos a la leche, siendo la alergia alimentaria más importante. Lo único que hacen es añadir vitaminas, bacteriófilos, minerales y fibra artificiales a estos productos para hacerlos más comerciales, cuando resulta que por ejemplo, el calcio que no es natural no es asimilable. De esta forma, creemos que con una barra de cereales ya tenemos suficiente fibra, vitaminas, carbohidratos y calcio para todo el día, cuando es la verdura y los cereales integrales la fuente natural de fibra, y creemos que ya estamos inmunizados contra las enfermedades tomando un yogurt enriquecido con bífidus, cuando son las vitaminas de las frutas las que nos van a hacer más fuertes contra los resfriados o la gripe. Y lo que no nos dicen es que añaden una gran cantidad de azúcar en estos productos, que es perjudicial para los dientes, y que provocan que una hora después volvamos a tener hambre ya que el cuerpo nos pide más azúcar.
Todos los naturópatas y terapeutas de medicinas alternativas dicen que la leche no es buena para la salud. La naturópata de nutrición ortomolecular Cala H. Cervera dice en su blog Todoterapias.com : “la leche pone el sistema inmunitario en estado de alerta, lo cual puede causar inflamación crónica, alergias y, con el tiempo, debilitar dicho sistema…los productos lácteos producen mucha mucosidad en el organismo taponando el sistema linfático (el que nos ayuda a desintoxicarnos), bloqueando la absorción intestinal y congestionando el sistema respiratorio.”
En cuanto al trigo, el problema principal es que lo consumimos refinado. Michael Pollan, en su libro "In defense of food" ("En defensa de la comida") explica: "Los beneficios de los cereales integrales se explicarían por su riqueza en nutrientes: fibras del salvado, el ácido fólico y otras vitaminas del grupo B en el germen, así como antioxidantees y sales minerales… pero ninguno de estos nutrientes explica, por si solo, las virtudes de los cereales integrales… Un alimento completo es más que la suma de nutrientes que lo componen " Es decir, si tomamos la harina blanca, la enriquecemos en todos los otros nutrientes que tiene un ceral integral: fibra, ácido fólico, vitaminas B, etc, no obtendremos los mismos beneficios que el trigo integral. Así que aunque la industria alimentaria insista en sintetizar productos que se parezcan a los naturales, nunca van a obtener los mismos beneficios que el original natural.
Algunos naturópatas incluso recomiendan eliminar totalmente el trigo de nuestra dieta, ya que se trata de un cereal mutado moderno al que nuestro cuerpo no está adaptado y no es digerido correctamentepor nuestro organismo, produciendo toxinas que se acumulan en diferentes sitios del cuerpo. Cala H. Cervera dice : “Este cereal es un gran irritante del sistema digestivo, ya que es muy alto en gliadina, una proteína que forma parte del gluten. Su consumo, de vez en cuando, no presenta problemas. Sin embargo, en grandes cantidades o continuamente puede erosionar la vellosidad intestinal produciendo mal absorción, dolor, inflamación, diarrea y/o estreñimiento y un sinfín de síntomas intestinales y sistémicos.”
En el libro “Et si c’était le gluten?” (¿Y si fuera el gluten ?) de Phillippe Barraqué comenta: “Muchas personas dicen que son sensibles al gluten y suprimen de su alimentación el pan, los cereales, etc. Entonces sienten una mejora sobretodo a nivel digestivo. Esto se explica por el hecho que una alimentación poco variada, repetitiva, crea no sólo un fenómeno de dependencia alimentaria sino también estresa poco a poco nuestro organismo, debilitando el sistema inmunitario y provocando reacciones contra los alimentos incriminados. Si comes mucho pan, cereales, etc., un día el cuerpo dirá ‘stop’”.
La variedad no está en comer diferentes tipos de pasta: macarrones, espaguetis, pizza, lasaña, canelones, pan de diferentes clases, pizza, etc. Está en comer diferentes cereales..."
Fuente: tips4mums
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
martes, 3 de junio de 2014
La trampa del Trigo y el Gluten
"El trigo que ingerían nuestros antepasados era muy diferente en forma, calidad y antigenicidad de lo que comemos hoy en día. Hasta el siglo XIX, un periodo muy reciente en la evolución humana, el trigo se mezclaba generalmente con otros cereales y frutos secos. Sólo hace 200 años se empezó a moler el trigo hasta convertirlo en harina blanca refinada de trigo con un alto contenido en gluten. Generalmente, el trigo que la gente come ya no ha sido molido en molinos de piedra a partir de salvado de trigo, como lo elaboraban nuestros antepasados más recientes. A la mayoría de los que estamos vivos hoy nos han alimentado diariamente con productos elaborados con harina blanca de trigo desde que contábamos con pocos meses de vida - antes de que el recubrimiento interior del intestino estuviera preparado para filtrar al torrente sanguíneo otra cosa que no fuera la leche materna.
El problema principal con los cereales como el trigo es el gluten, una proteína grande y compleja, y especialmente la parte llamada gliadina. La proporción de gluten en el trigo ha aumentado espectacularmente gracias a la hibridación. La palabra gluten deriva de la palabra griega que significa pegamento, y sus propiedades elásticas y adhesivas son las que hacen que una rodaja de pan o un trozo de pastel no se desmenucen. Pero cuando ese pegamento entra en contacto con los intestinos interfiere con el metabolismo y absorción de nutrientes de los alimentos que componen esa comida. Y como no tiene casi ningún valor nutricional en sí mismo, poco obtenemos con dicha comida. Incluso las personas que no padecen alergia al trigo están introduciendo en su intestino un pedazo pegajoso que provoca estreñimiento, considerándolo una comida nutritiva. La menor de las reacciones al trigo en una persona es una sensación constante de leve fatiga . De hecho, arruinamos cada una de las comidas del día con uno de los alimentos con más antígenos que hay en el planeta.
En el peor de los casos, enfermedades como artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple y cáncer como linfoma pueden derivarse de casos graves de enfermedad celiaco o sensibilidad extrema al gluten. En el resto de casos muchos que tienen ocasionalmente diarreas sin ninguna causa, gases e hinchazón intestinal, dolores musculares vagos, infertilidad o confusión mental.
Link al texto original en inglés (Dr. Colleen Huber, traducción de Mónica Gómez Santos en Dieta metabólica)
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
El problema principal con los cereales como el trigo es el gluten, una proteína grande y compleja, y especialmente la parte llamada gliadina. La proporción de gluten en el trigo ha aumentado espectacularmente gracias a la hibridación. La palabra gluten deriva de la palabra griega que significa pegamento, y sus propiedades elásticas y adhesivas son las que hacen que una rodaja de pan o un trozo de pastel no se desmenucen. Pero cuando ese pegamento entra en contacto con los intestinos interfiere con el metabolismo y absorción de nutrientes de los alimentos que componen esa comida. Y como no tiene casi ningún valor nutricional en sí mismo, poco obtenemos con dicha comida. Incluso las personas que no padecen alergia al trigo están introduciendo en su intestino un pedazo pegajoso que provoca estreñimiento, considerándolo una comida nutritiva. La menor de las reacciones al trigo en una persona es una sensación constante de leve fatiga . De hecho, arruinamos cada una de las comidas del día con uno de los alimentos con más antígenos que hay en el planeta.
En el peor de los casos, enfermedades como artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple y cáncer como linfoma pueden derivarse de casos graves de enfermedad celiaco o sensibilidad extrema al gluten. En el resto de casos muchos que tienen ocasionalmente diarreas sin ninguna causa, gases e hinchazón intestinal, dolores musculares vagos, infertilidad o confusión mental.
Link al texto original en inglés (Dr. Colleen Huber, traducción de Mónica Gómez Santos en Dieta metabólica)
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
lunes, 2 de junio de 2014
Toxicidad de las variedades modernas de trigo y enfermedad celíaca
"Mi hija fue diagnosticada de enfermedad celíaca hace unos meses. Afortunadamente, el diagnóstico ha sido precoz (con apenas tres años de edad), y todo gracias a que mostró síntomas (dispepsia, estreñimiento, etc). Pero, ¿Qué hubiera sucedido si hubiese cursado de manera asintomática, como en muchas personas? [1].
Me hice como era preceptivo en los familiares directos, las pruebas de marcadores (aunque únicamente me analizaron el IgA antitransglutaminasa y no el antigliadina y antiendomisio) y el test genético HLA. Cómo me imaginaba fue negativo, ya que hace unos 7 años que eliminé los cereales de la dieta. Bien es cierto que no llevaba una dieta sin gluten, tan solo eliminé el trigo a nivel “macroscópico” pero no aditivos como el almidón presente como espesante en muchos alimentos procesados. El test genético salió indeterminado, así que hasta que no me hagan una biopsia, no podré saberlo con certeza; o ni siquiera eso, ya que no estoy dispuesto a seguir una provocación durante unos meses para ello.
No obstante e incluso en el caso de que no fuese celíaco, seguiría con la eliminación de trigo, puesto que, no estamos adaptados a comer trigo, como especie, y cada vez hay más evidencia que así lo indica. El trigo, además del gluten y gliadinas, que no solo afecta a los celíacos dañando la mucosa intestinal, unido a la presencia de antinutrientes como los fitatos y lectinas, y su alto contenido en carbohidratos, especialmente amilopectina-A, es uno de los peores alimentos que existen. Su valor nutricional es bajo. Contiene fibra, pero no se ha demostrado en la literatura científica que la fibra insoluble tenga absolutamente ningún efecto beneficioso en la salud (incluso existe algún indicio en sentido contrario).
Uno de los artículos más interesantes que he podido leer últimamente [2] hace una comparación entre el tipo de proteínas de la familia del gluten y gliadinas, que contienen diferentes variedades de trigo tanto naturales, como modernas, obtenidas por hibridación y modificación genética.
Se señala como posibles causas del incremento de la prevalencia de la enfermedad celíaca, las mejoras en las técnicas de diagnóstico, una mayor sensibilidad social, y el aumento en el consumo de trigo y gluten. Se estima que la incidencia es de un 1% de la población, si bien la mayor parte de los “enfermos” (luego explico lo de las comillas) no lo saben (un 80-90%). La prevalencia en Finlandia de le enfermedad, se ha doblado en los últimos 20 años, lo que no se puede explicar únicamente por la mejora de las técnicas de diagnóstico [3].
Lo que estos investigadores querían saber es si las variedades de trigo que más se utilizan en la actualidad pueden tener algo que ver con el incremento de la prevalencia de la enfermedad. Los resultados obtenidos son verdaderamente interesantes. Los investigadores analizaron el tipo de proteínas de gluten presentes en 36 variedades modernas y 50 naturales de trigo, centrandose especialmente en dos tipos de proteína, la Glia- 9 y la Glia-20.
El tipo de proteína o epítopo que es reconocido por el sistema inmunitario de la mayoría de celíacos, es el Glia-9 [4,5]. Y qué casualidad, en conjunto, la presencia de Glia-9 es mucho mayor en las variedades de trigo modernas, en comparación con las salvajes, en las que el gluten predominante es el Glia-20.
Esto sugiere, según los autores, que las técnicas de hibridación y modificación genética utilizadas para mejorar la resistencia, rendimiento y procesabilidad del trigo [6], han incrementado el contenido de gluten al que la mayoría de la población, es sensible.
Esta es pues, otra de las causas del incremento de prevalencia de la enfermedad celíaca, y es que, especialmente desde los años 80, se han venido introduciendo variedades de trigo modificado, y que en la actualidad copan el mercado mundial. Son plantas de trigo más resistentes a las plagas, con mayor rendimiento, y que proporcionan harinas con una procesabilidad muy buena. Como contrapartida, el contenido de gluten del tipo más perjudicial ha aumentado.
Los autores del estudio indican por otro lado que hay algunas variedades tanto naturales como modernas con una menor toxicidad que podrían ser el punto de partida para seleccionar y crear especies con un menor contenido en gluten, lo que ayudaría a reducir la prevalencia de la enfermedad.
Pero, ¿Vale realmente la pena?¿Es la enfermedad celíaca realmente una enfermedad?¿No estaremos forzando algo que es completamente antinatural? Desde mi punto de vista, teniendo en cuenta el bajo valor nutricional del trigo, la alta carga de antinutrientes que posee, el gluten y gliadinas que dañan la mucosa intestinal, no solo en celíacos sino en toda la población (cada vez se habla más de la “intolerancia al gluten”) y las respuesta auto-inmunes que provocan algunas proteínas presentes en el trigo, no creo que merezca la pena. Hay que eliminar al trigo como alimento.
Desde un punto de vista evolutivo, ni nosotros ni ninguno de nuestros antepasados en la rama de los homínidos se alimentaba de trigo, hasta la llegada del neolítico y la revolución agrícola. Es otro argumento más en contra del consumo de cereales, cuya adopción en la dieta tuvo consecuencias nefastas sobre la salud de las poblaciones que los introdujeron, como bien saben los antropólogos. Por eso señalaba más arriba en comillas lo de “enfermedad celíaca”. Realmente no pienso que ser intolerante al gluten sea una enfermedad, sino que es algo natural inherente a nosotros como especie. El resultado de ir en contra de nuestra naturaleza si que son multitud de enfermedades, entre las que podemos citar diabetes, resistencia a la insulina, obesidad, y enfermedades autoinmunes [7] (muchas de las cuales todavía se señalan como de origen “desconocido” ignorando la evidencia en favor de un factor desencadenante nutricional).
Por cierto, que para una buena introducción a la toxicidad del trigo, y a sus nefastos efectos sobre la salud de todas las personas, no solo celíacas, recomiendo el libro Wheat Belly, del cardiólogo William Davis, del que ya hablaré otro día.
Referencias:
1.- Rubio-Tapia A, Kyle RA, Kaplan EL, Johnson DR, Page W, Erdtmann F, Brantner TL, Kim WR, Phelps TK, Lahr BD, Zinsmeister AR, Melton LJ III et al (2009) Increased prevalence and mortality in undiagnosed celiac disease. Gastroenterology 137:88–93
2.- Van den Broeck HC, Jong HC, Salentijn EMJ, Dekking L, Bosch D, Hamer RJ, Gilissen LJ, van der Meer IM, Smulders MJ (2010) Presence of celiac disease epitopes in modern and old hexaploid wheat varieties: wheat breeding may have contributed to increased prevalence of celiac disease. Theor Appl Genet 121:1527–1539
3.- Lohi S, Mustalahti K, Kaukinen K, Laurila K, Collin P, Rissanen H, Lohi O, Bravi E, Gasparin M, Reunanen A, Mäki M (2007) Increasing prevalence of coeliac disease over time. Aliment PharmacolTher 26:1217–1225
4.- Vader W, Stepniak DT, Bunnik EM, Kooy YMC, de Haan W, Drijfhout JW, van Veelen PA, Koning F (2003) Characterization of cereal toxicity for celiac disease patients based on protein
homology in grains. Gastroenterology 125:1105–1113
5.- Camarca A, Anderson RP, Mamone G, Fierro O, Facchiano A, Costantini S, Zanzi D, Sidney J, Auricchio S, Sette A, Troncone R, Gianfrani C (2009) Intestinal T cell responses to gluten peptides are largely heterogeneous: implications for a peptide-based therapy in celiac disease. J Immunol 182:4158–4166
6.- Shewry PR, Tatham AS (1997) Biotechnology of wheat quality. J Sci Food Agric 73:397–406
7.- Ventura A, Magazzù G, Greco L (1999) Duration of exposure to gluten and risk for autoimmune disorders in patients with celiac disease. Gastroenterology 117:297–303"
Fuente: Salud evolutiva
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
Me hice como era preceptivo en los familiares directos, las pruebas de marcadores (aunque únicamente me analizaron el IgA antitransglutaminasa y no el antigliadina y antiendomisio) y el test genético HLA. Cómo me imaginaba fue negativo, ya que hace unos 7 años que eliminé los cereales de la dieta. Bien es cierto que no llevaba una dieta sin gluten, tan solo eliminé el trigo a nivel “macroscópico” pero no aditivos como el almidón presente como espesante en muchos alimentos procesados. El test genético salió indeterminado, así que hasta que no me hagan una biopsia, no podré saberlo con certeza; o ni siquiera eso, ya que no estoy dispuesto a seguir una provocación durante unos meses para ello.
No obstante e incluso en el caso de que no fuese celíaco, seguiría con la eliminación de trigo, puesto que, no estamos adaptados a comer trigo, como especie, y cada vez hay más evidencia que así lo indica. El trigo, además del gluten y gliadinas, que no solo afecta a los celíacos dañando la mucosa intestinal, unido a la presencia de antinutrientes como los fitatos y lectinas, y su alto contenido en carbohidratos, especialmente amilopectina-A, es uno de los peores alimentos que existen. Su valor nutricional es bajo. Contiene fibra, pero no se ha demostrado en la literatura científica que la fibra insoluble tenga absolutamente ningún efecto beneficioso en la salud (incluso existe algún indicio en sentido contrario).
Uno de los artículos más interesantes que he podido leer últimamente [2] hace una comparación entre el tipo de proteínas de la familia del gluten y gliadinas, que contienen diferentes variedades de trigo tanto naturales, como modernas, obtenidas por hibridación y modificación genética.
Se señala como posibles causas del incremento de la prevalencia de la enfermedad celíaca, las mejoras en las técnicas de diagnóstico, una mayor sensibilidad social, y el aumento en el consumo de trigo y gluten. Se estima que la incidencia es de un 1% de la población, si bien la mayor parte de los “enfermos” (luego explico lo de las comillas) no lo saben (un 80-90%). La prevalencia en Finlandia de le enfermedad, se ha doblado en los últimos 20 años, lo que no se puede explicar únicamente por la mejora de las técnicas de diagnóstico [3].
Lo que estos investigadores querían saber es si las variedades de trigo que más se utilizan en la actualidad pueden tener algo que ver con el incremento de la prevalencia de la enfermedad. Los resultados obtenidos son verdaderamente interesantes. Los investigadores analizaron el tipo de proteínas de gluten presentes en 36 variedades modernas y 50 naturales de trigo, centrandose especialmente en dos tipos de proteína, la Glia- 9 y la Glia-20.
El tipo de proteína o epítopo que es reconocido por el sistema inmunitario de la mayoría de celíacos, es el Glia-9 [4,5]. Y qué casualidad, en conjunto, la presencia de Glia-9 es mucho mayor en las variedades de trigo modernas, en comparación con las salvajes, en las que el gluten predominante es el Glia-20.
Esto sugiere, según los autores, que las técnicas de hibridación y modificación genética utilizadas para mejorar la resistencia, rendimiento y procesabilidad del trigo [6], han incrementado el contenido de gluten al que la mayoría de la población, es sensible.
Esta es pues, otra de las causas del incremento de prevalencia de la enfermedad celíaca, y es que, especialmente desde los años 80, se han venido introduciendo variedades de trigo modificado, y que en la actualidad copan el mercado mundial. Son plantas de trigo más resistentes a las plagas, con mayor rendimiento, y que proporcionan harinas con una procesabilidad muy buena. Como contrapartida, el contenido de gluten del tipo más perjudicial ha aumentado.
Los autores del estudio indican por otro lado que hay algunas variedades tanto naturales como modernas con una menor toxicidad que podrían ser el punto de partida para seleccionar y crear especies con un menor contenido en gluten, lo que ayudaría a reducir la prevalencia de la enfermedad.
Pero, ¿Vale realmente la pena?¿Es la enfermedad celíaca realmente una enfermedad?¿No estaremos forzando algo que es completamente antinatural? Desde mi punto de vista, teniendo en cuenta el bajo valor nutricional del trigo, la alta carga de antinutrientes que posee, el gluten y gliadinas que dañan la mucosa intestinal, no solo en celíacos sino en toda la población (cada vez se habla más de la “intolerancia al gluten”) y las respuesta auto-inmunes que provocan algunas proteínas presentes en el trigo, no creo que merezca la pena. Hay que eliminar al trigo como alimento.
Desde un punto de vista evolutivo, ni nosotros ni ninguno de nuestros antepasados en la rama de los homínidos se alimentaba de trigo, hasta la llegada del neolítico y la revolución agrícola. Es otro argumento más en contra del consumo de cereales, cuya adopción en la dieta tuvo consecuencias nefastas sobre la salud de las poblaciones que los introdujeron, como bien saben los antropólogos. Por eso señalaba más arriba en comillas lo de “enfermedad celíaca”. Realmente no pienso que ser intolerante al gluten sea una enfermedad, sino que es algo natural inherente a nosotros como especie. El resultado de ir en contra de nuestra naturaleza si que son multitud de enfermedades, entre las que podemos citar diabetes, resistencia a la insulina, obesidad, y enfermedades autoinmunes [7] (muchas de las cuales todavía se señalan como de origen “desconocido” ignorando la evidencia en favor de un factor desencadenante nutricional).
Por cierto, que para una buena introducción a la toxicidad del trigo, y a sus nefastos efectos sobre la salud de todas las personas, no solo celíacas, recomiendo el libro Wheat Belly, del cardiólogo William Davis, del que ya hablaré otro día.
Referencias:
1.- Rubio-Tapia A, Kyle RA, Kaplan EL, Johnson DR, Page W, Erdtmann F, Brantner TL, Kim WR, Phelps TK, Lahr BD, Zinsmeister AR, Melton LJ III et al (2009) Increased prevalence and mortality in undiagnosed celiac disease. Gastroenterology 137:88–93
2.- Van den Broeck HC, Jong HC, Salentijn EMJ, Dekking L, Bosch D, Hamer RJ, Gilissen LJ, van der Meer IM, Smulders MJ (2010) Presence of celiac disease epitopes in modern and old hexaploid wheat varieties: wheat breeding may have contributed to increased prevalence of celiac disease. Theor Appl Genet 121:1527–1539
3.- Lohi S, Mustalahti K, Kaukinen K, Laurila K, Collin P, Rissanen H, Lohi O, Bravi E, Gasparin M, Reunanen A, Mäki M (2007) Increasing prevalence of coeliac disease over time. Aliment PharmacolTher 26:1217–1225
4.- Vader W, Stepniak DT, Bunnik EM, Kooy YMC, de Haan W, Drijfhout JW, van Veelen PA, Koning F (2003) Characterization of cereal toxicity for celiac disease patients based on protein
homology in grains. Gastroenterology 125:1105–1113
5.- Camarca A, Anderson RP, Mamone G, Fierro O, Facchiano A, Costantini S, Zanzi D, Sidney J, Auricchio S, Sette A, Troncone R, Gianfrani C (2009) Intestinal T cell responses to gluten peptides are largely heterogeneous: implications for a peptide-based therapy in celiac disease. J Immunol 182:4158–4166
6.- Shewry PR, Tatham AS (1997) Biotechnology of wheat quality. J Sci Food Agric 73:397–406
7.- Ventura A, Magazzù G, Greco L (1999) Duration of exposure to gluten and risk for autoimmune disorders in patients with celiac disease. Gastroenterology 117:297–303"
Fuente: Salud evolutiva
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
martes, 27 de mayo de 2014
Neurogluten: patología neurológica por intolerancia al gluten
"La intolerancia al gluten es un proceso sistémico de naturaleza autoinmune que se desarrolla, en sujetos con
predisposición genética, al ingerir gluten. Aparece a cualquier edad y permanece a lo largo de toda la vida. Es más frecuente en mujeres, como ocurre con otras enfermedades autoinmunes. La enfermedad celíaca es la forma intestinal, así como la representación más importante del conjunto de patologías autoinmunes por gluten que involucran a diferentes sistemas. La afectación neurológica, con o sin enteropatía, es también frecuente y en su patogénesis intervienen el ataque inmunológico al tejido nervioso central y periférico y los cambios neurodegenerativos acompañantes. La expresión clínica es variada, pero los síndromes más comunes son la ataxia cerebelosa y la neuropatía periférica. Por último, la intolerancia al gluten se asocia, en variable proporción, a otras enfermedades complejas y podría influir en su evolución. La detección temprana de los casos de intolerancia al gluten con manifestaciones neurológicas podría proporcionar, con el tratamiento de la dieta sin gluten, un notable beneficio a los pacientes.
Neurogluten es la denominación que abarca a toda la patología neurológica producida o influenciada por la intolerancia al gluten. En el primer caso estaríamos hablando de causalidad, y en el segundo de asociación o coexistencia con otra patología.
La harina de trigo constituye el principal ingrediente del pan, la bollería y la pasta, alimentos que forman parte creciente de nuestra dieta. El 60-70% de su contenido es almidón, un hidrato de carbono de alto valor energético, y el 15-20% gluten, un conjunto proteico que dota a esos productos de características aperitivas (miga esponjosa y corteza crujiente). Otros cereales de menor consumo, que también contienen gluten, son la cebada, el centeno y la avena. En cambio, el arroz, el maíz, el sorgo y el mijoestán libres de gluten.
El trigo tiene el genoma más complejo de todos los cereales. La planta ha evolucionado a lo largo del tiempo, desde la forma silvestre a la variedad panadera, con capacidad de adaptación a climatologías diversas. Los modernos cultivos, basados en el abonado nitrogenado intensivo, mejoran el rendimiento de las cosechas y producen granos cada vez más ricos en gluten.
El gluten del trigo está compuesto por gliadinas y gluteninas. Las gliadinas son prolaminas (compuestos con abundancia de glutamina y prolina) que tienen propiedades inmunotóxicas, sobre todo la alfagliadina, un péptido de 33 aminoácidos que resiste la acción de las proteasas del intestino humano. Las hordeínas de la cebada y las secalinas del centeno son otras prolaminas equivalentes a las gliadinas del trigo.
Hace más de 50 años que hay recogidos en la bibliografía casos clínicos de pacientes con diagnóstico anatomopatológico de EC y afectación del sistema nervioso central (SNC) o periférico (SNP). La prevalencia de las complicaciones neurológicas en la EC es difícil de evaluar. Los celíacos de las clínicas digestivas suelen tener enteropatía manifiesta, lo que no es usual en la afectación neurológica por sensibilidad al gluten. Por otra parte, no todos los síntomas neurológicos que se recogen retrospectivamente pueden corresponder a una misma causa.
En una serie retrospectiva de 148 celíacos de diferentes edades, 26 tenían síntomas neurológicos, aunque sólo 18 (12%) presentaban síndromes relacionados con intolerancia al gluten. Alguno era portador de más de uno. La clínica neurológica había aparecido, en la mayoría, después de la digestiva.
En otra serie prospectiva de 71 pacientes con EC (16 hombres y 55 mujeres, con edad media de 36 años), incluidos consecutivamente, aparecieron complicaciones neurológicas en 16 (22%), repartidas a partes iguales entre cefaleas, depresión, neuropatías por atrapamiento (mediano, cubital) y polineuropatías sensitivomotoras.
La forma de selección de la muestra, un aviso de participación a través de la sociedad celíaca alemana, distorsiona la elevada cifra de complicaciones neurológicas que apareció en un grupo de 72 pacientes, con diagnóstico de EC confirmado por biopsia duodenal (Marsh 3). A pesar de que todos estaban bajo DSG, sólo el 15% estaba libre de síntomas neurológicos o psiquiátricos. La edad media era de 51 años y la relación mujer:varón de 6:1. Los síndromes de ataxia, polineuropatía y depresión o alteraciones de la personalidad afectaban cada uno al 35% de los pacientes, a veces coincidiendo más de uno en el mismo individuo. La ataxia por déficit propioceptivo era más frecuente que la cerebelosa. La polineuropatía era de predominio sensitivo y muchas veces se acompañaba de hiporreflexia o arreflexia.
Otro 28% tenía migrañas; un 19% atrapamiento del mediano por canal carpiano; un 8% neuritis vestibular; un 6% epilepsia; y un 3% mielitis.
Las complicaciones neurológicas por intolerancia al gluten requieren una larga exposición a éste, de ahí que sean propias de adultos y mucho menos frecuentes en niños. Los celíacos infantiles tienen menos riesgo que los adultos para desarrollarlas, porque se diagnostican antes y dejan desde ese momento de exponerse al gluten, tienen diferente susceptibilidad a los procesos inmunomediados y siguen con másfacilidad la DSG que las personas mayores.
La prevalencia de síndromes neuropsiquiátricos en una amplia muestra de 835 niños con demostrada sensibilidad al gluten fue sólo de 1,79%, ligeramente más alta que en los controles (p = 0,04)
Los síndromes neurológicos secundarios a inmunosensibilidad a la gliadina que se ven con mayor frecuencia son la ataxia cerebelosa y la neuropatía periférica, un poco más la segunda que la primera,
y muchas veces ambas coincidiendo en el mismo paciente. En la mayoría de casos, la lesión intestinal es poco relevante y no sobrepasa el grado de enteritis linfocitaria..."
Servicio de Neurología (C. Hernández-Lahoz, G. Mauri-Capdevila, J. Vega-Villar) y Servicio de Aparato Digestivo (L. Rodrigo)
Hospital Universitario Central de Asturias; Oviedo, Asturias, España.
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
predisposición genética, al ingerir gluten. Aparece a cualquier edad y permanece a lo largo de toda la vida. Es más frecuente en mujeres, como ocurre con otras enfermedades autoinmunes. La enfermedad celíaca es la forma intestinal, así como la representación más importante del conjunto de patologías autoinmunes por gluten que involucran a diferentes sistemas. La afectación neurológica, con o sin enteropatía, es también frecuente y en su patogénesis intervienen el ataque inmunológico al tejido nervioso central y periférico y los cambios neurodegenerativos acompañantes. La expresión clínica es variada, pero los síndromes más comunes son la ataxia cerebelosa y la neuropatía periférica. Por último, la intolerancia al gluten se asocia, en variable proporción, a otras enfermedades complejas y podría influir en su evolución. La detección temprana de los casos de intolerancia al gluten con manifestaciones neurológicas podría proporcionar, con el tratamiento de la dieta sin gluten, un notable beneficio a los pacientes.
Neurogluten es la denominación que abarca a toda la patología neurológica producida o influenciada por la intolerancia al gluten. En el primer caso estaríamos hablando de causalidad, y en el segundo de asociación o coexistencia con otra patología.
La harina de trigo constituye el principal ingrediente del pan, la bollería y la pasta, alimentos que forman parte creciente de nuestra dieta. El 60-70% de su contenido es almidón, un hidrato de carbono de alto valor energético, y el 15-20% gluten, un conjunto proteico que dota a esos productos de características aperitivas (miga esponjosa y corteza crujiente). Otros cereales de menor consumo, que también contienen gluten, son la cebada, el centeno y la avena. En cambio, el arroz, el maíz, el sorgo y el mijoestán libres de gluten.
El trigo tiene el genoma más complejo de todos los cereales. La planta ha evolucionado a lo largo del tiempo, desde la forma silvestre a la variedad panadera, con capacidad de adaptación a climatologías diversas. Los modernos cultivos, basados en el abonado nitrogenado intensivo, mejoran el rendimiento de las cosechas y producen granos cada vez más ricos en gluten.
El gluten del trigo está compuesto por gliadinas y gluteninas. Las gliadinas son prolaminas (compuestos con abundancia de glutamina y prolina) que tienen propiedades inmunotóxicas, sobre todo la alfagliadina, un péptido de 33 aminoácidos que resiste la acción de las proteasas del intestino humano. Las hordeínas de la cebada y las secalinas del centeno son otras prolaminas equivalentes a las gliadinas del trigo.
Hace más de 50 años que hay recogidos en la bibliografía casos clínicos de pacientes con diagnóstico anatomopatológico de EC y afectación del sistema nervioso central (SNC) o periférico (SNP). La prevalencia de las complicaciones neurológicas en la EC es difícil de evaluar. Los celíacos de las clínicas digestivas suelen tener enteropatía manifiesta, lo que no es usual en la afectación neurológica por sensibilidad al gluten. Por otra parte, no todos los síntomas neurológicos que se recogen retrospectivamente pueden corresponder a una misma causa.
En una serie retrospectiva de 148 celíacos de diferentes edades, 26 tenían síntomas neurológicos, aunque sólo 18 (12%) presentaban síndromes relacionados con intolerancia al gluten. Alguno era portador de más de uno. La clínica neurológica había aparecido, en la mayoría, después de la digestiva.
En otra serie prospectiva de 71 pacientes con EC (16 hombres y 55 mujeres, con edad media de 36 años), incluidos consecutivamente, aparecieron complicaciones neurológicas en 16 (22%), repartidas a partes iguales entre cefaleas, depresión, neuropatías por atrapamiento (mediano, cubital) y polineuropatías sensitivomotoras.
La forma de selección de la muestra, un aviso de participación a través de la sociedad celíaca alemana, distorsiona la elevada cifra de complicaciones neurológicas que apareció en un grupo de 72 pacientes, con diagnóstico de EC confirmado por biopsia duodenal (Marsh 3). A pesar de que todos estaban bajo DSG, sólo el 15% estaba libre de síntomas neurológicos o psiquiátricos. La edad media era de 51 años y la relación mujer:varón de 6:1. Los síndromes de ataxia, polineuropatía y depresión o alteraciones de la personalidad afectaban cada uno al 35% de los pacientes, a veces coincidiendo más de uno en el mismo individuo. La ataxia por déficit propioceptivo era más frecuente que la cerebelosa. La polineuropatía era de predominio sensitivo y muchas veces se acompañaba de hiporreflexia o arreflexia.
Otro 28% tenía migrañas; un 19% atrapamiento del mediano por canal carpiano; un 8% neuritis vestibular; un 6% epilepsia; y un 3% mielitis.
Las complicaciones neurológicas por intolerancia al gluten requieren una larga exposición a éste, de ahí que sean propias de adultos y mucho menos frecuentes en niños. Los celíacos infantiles tienen menos riesgo que los adultos para desarrollarlas, porque se diagnostican antes y dejan desde ese momento de exponerse al gluten, tienen diferente susceptibilidad a los procesos inmunomediados y siguen con másfacilidad la DSG que las personas mayores.
La prevalencia de síndromes neuropsiquiátricos en una amplia muestra de 835 niños con demostrada sensibilidad al gluten fue sólo de 1,79%, ligeramente más alta que en los controles (p = 0,04)
Los síndromes neurológicos secundarios a inmunosensibilidad a la gliadina que se ven con mayor frecuencia son la ataxia cerebelosa y la neuropatía periférica, un poco más la segunda que la primera,
y muchas veces ambas coincidiendo en el mismo paciente. En la mayoría de casos, la lesión intestinal es poco relevante y no sobrepasa el grado de enteritis linfocitaria..."
Servicio de Neurología (C. Hernández-Lahoz, G. Mauri-Capdevila, J. Vega-Villar) y Servicio de Aparato Digestivo (L. Rodrigo)
Hospital Universitario Central de Asturias; Oviedo, Asturias, España.
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
miércoles, 14 de mayo de 2014
EL TRIGO MODERNO NO ES "TRANSGÉNICO”, PERO……
"Muy bien. El lobby de la industria del trigo tiene sus lacayos por ahí y en la lucha contra los argumentos de mi libro van diciendo cosas como: "Davis dice que el trigo es transgénico y no lo es. Entonces, ¿cómo podemos creer lo demás que dice?”
"Bueno, nunca he dicho que, según el lenguaje de los genetistas, el trigo sea “transgénico” (GMO o “genetically modified organism").
Permítanme decirlo perfectamente claro: el señor Trigo es bueno para usted: EL TRIGO COMERCIAL MODERNO NO ES TRANSGÉNICO… y nunca he dicho que lo fuera.
La “modificación genética", en la terminología resbaladiza de la ciencia genética, significa que un gen o una secuencia parcial de genes se insertan o se eliminan utilizando la tecnología genética de empalme. Si bien los esfuerzos de investigación actuales continúan trabajando para obtener un trigo genéticamente modificado, por ejemplo, que sea resistente a los herbicidas y que ayude a reducir las consecuencias de la enfermedad celíaca, como tal GMO, ese trigo no se encuentra actualmente en el mercado (todavía).
El trigo moderno comercializado por todo el mundo fue hibridado cruzando diferentes cepas para generar nuevas características; por ejemplo, el 5% de las proteínas generadas en las crías no están presentes en ninguna de las cepas padres; se hicieron cruzamientos repetidos para conseguir un rasgo específico, por ejemplo, la baja estatura; y se hicieron hibridaciones con plantas que no eran trigo (para introducir genes totalmente únicos). También se provocaron mutagénesis por medio de la química, de los rayos gamma y los rayos X, es decir, usando estímulos odiosos para inducir mutaciones que a continuación pudieran propagarse a los descendientes. Así es como se creó el trigo Clearfield de BASF, por ejemplo, mediante la exposición de las semillas y los embriones a la química industrial, al nitruro de sodio, que es altamente tóxico para los seres humanos
Por definición, la hibridación, el retrocruzamiento, y la inducción de mutaciones son técnicas difíciles de controlar, impredecibles, que generan un montón de resultados inesperados. En resumen, son peor que la modificación transgénica actual.
Imaginemos que fuéramos a aplicar técnicas similares de hibridación y mutagénesis a los mamíferos: podríamos encontrarnos con todo tipo de criaturas extrañas y monstruos genéticos en nuestras manos. Desde luego, no soy un defensor de la modificación genética, pero es una pura locura que los apologistas de los agronegocios defiendan el trigo moderno que comemos, por la razón de que aún no ha recibido "modificación transgénica".
Así como los agronegocios están presionando para evitar la verdad en el etiquetado que se propone exigir a los fabricantes de alimentos de modo que incluyan la declaración "transgénico" en los alimentos, con el argumento de que eso no es de nuestra incumbencia, están igualmente enturbiando el agua cuando defienden la variedad semienana y de alto rendimiento llamada trigo moderno, creado a través de extensas manipulacione genéticas, aunque no sea el producto de una "modificación transgénica" como hoy se entiende.
Yo digo "tomate", tú dices "tomaate."
Dr. William Davis"
Artículo publicado el 14 de febrero 2012 por el Dr. Davis, cardiólogo, autor del libro “Wheat Belly: Lose the Wheat, Lose the Weight, and Find your Path Back to Health”, (Barriga de trigo: Deje el trigo, deje el pes y vuelva a encontrar la salud)
Fuente: http://www.wheatbellyblog.com/2012/02/wheat-‐is-‐not-‐genetically-‐modified/
"El CSIC crea un pan de trigo transgénico apto para la mayoría de celíacos:
Los resultados del estudio han salido a la luz hoy mismo (13 de marzo de 2014) en la revista científica Plos One y lo cierto es que el resultado ¡es alentador! Como has podido leer en el titular, científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, conocido por todos como el CSIC, han desarrollado un pan con trigo transgénico que es apto para casi todos los celíacos.
Francisco Barro, biólogo del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC, ha liderado junto a científicos delInstituto de Agroquímica y Tecnología del CSIC y de la Universidad de Sevilla, este pan de bajo contenido en gliadinas que, según el propio biólogo, es “completamente apto para todos los intolerantes al gluten, salvo para los que tienen celiaquía refractaria y que no responden a ningún tipo de tratamiento“.
Explicando el desarrollo, Francisco Barro destaca que hace algunos años, mediante modificación genética, “logramos hacer harinas sin gliadinas. Lo que hemos demostrado ahora es que se puede hacer pan con ellas y que este pan tiene unas propiedades organolépticas (sabor, apariencia y aroma) comparables a las del pan tradicional“.
Once catadores profesionales ya han probado y comparado el pan con otros panes hechos con harinas tradicionales y con los elaborados con harinas de arroz (el ingrediente habitual de los panes sin gluten). Para este grupo de expertos catadores, el pan sin gliadinas es mejor que el pan de harina de arroz y puede equiparase (en sabor y textura) a los panes elaborados con harina tradicional.
El estudio también concluye que, aunque para hacer estas variedades de trigo se reducen sus proteínas, las propiedades nutritivas de las harinas modificadas “son incluso superiores a las del trigo común“, subrayaFrancisco Barro. “Las versiones transgénicas compensan el déficit de gliadinas aumentando su contenido en otras proteínas presentes en el grano, no relacionadas con la celiaquía, y ricas en lisina, un aminoácido esencial para los humanos y que ha de incluirse en la dieta ya que el organismo no lo genera de forma natural.”
En el análisis también se han tenido en cuenta las propiedades inmunotóxicas. En este caso, los investigadores han observado cómo los panes elaborados con harinas sin gliadinas tienen características de calidad harinopanadera similares a las de la harina normal. De esta forma, un celíaco “podría ingerir entre 50 y 150 gramos diarios, lo que equivale a entre 3 y 6 rebanadas de pan diarias sin que le cause daños“.
Estos resultados abren una nueva vía de elaboración de pan. Ahora, como concluye Francisco Barros, el reto es “llevar a cabo un ensayo clínico, el primero de estas características en el mundo con pacientes celíacos“. Este ensayo se realizará en el Hospital Clínico de Córdoba, durará 90 días y servirá para comprobar si estas harinas son válidas también para los celíacos refractarios."
Fuente: la Celia.es
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
"Bueno, nunca he dicho que, según el lenguaje de los genetistas, el trigo sea “transgénico” (GMO o “genetically modified organism").
Permítanme decirlo perfectamente claro: el señor Trigo es bueno para usted: EL TRIGO COMERCIAL MODERNO NO ES TRANSGÉNICO… y nunca he dicho que lo fuera.
La “modificación genética", en la terminología resbaladiza de la ciencia genética, significa que un gen o una secuencia parcial de genes se insertan o se eliminan utilizando la tecnología genética de empalme. Si bien los esfuerzos de investigación actuales continúan trabajando para obtener un trigo genéticamente modificado, por ejemplo, que sea resistente a los herbicidas y que ayude a reducir las consecuencias de la enfermedad celíaca, como tal GMO, ese trigo no se encuentra actualmente en el mercado (todavía).
El trigo moderno comercializado por todo el mundo fue hibridado cruzando diferentes cepas para generar nuevas características; por ejemplo, el 5% de las proteínas generadas en las crías no están presentes en ninguna de las cepas padres; se hicieron cruzamientos repetidos para conseguir un rasgo específico, por ejemplo, la baja estatura; y se hicieron hibridaciones con plantas que no eran trigo (para introducir genes totalmente únicos). También se provocaron mutagénesis por medio de la química, de los rayos gamma y los rayos X, es decir, usando estímulos odiosos para inducir mutaciones que a continuación pudieran propagarse a los descendientes. Así es como se creó el trigo Clearfield de BASF, por ejemplo, mediante la exposición de las semillas y los embriones a la química industrial, al nitruro de sodio, que es altamente tóxico para los seres humanos
Por definición, la hibridación, el retrocruzamiento, y la inducción de mutaciones son técnicas difíciles de controlar, impredecibles, que generan un montón de resultados inesperados. En resumen, son peor que la modificación transgénica actual.
Imaginemos que fuéramos a aplicar técnicas similares de hibridación y mutagénesis a los mamíferos: podríamos encontrarnos con todo tipo de criaturas extrañas y monstruos genéticos en nuestras manos. Desde luego, no soy un defensor de la modificación genética, pero es una pura locura que los apologistas de los agronegocios defiendan el trigo moderno que comemos, por la razón de que aún no ha recibido "modificación transgénica".
Así como los agronegocios están presionando para evitar la verdad en el etiquetado que se propone exigir a los fabricantes de alimentos de modo que incluyan la declaración "transgénico" en los alimentos, con el argumento de que eso no es de nuestra incumbencia, están igualmente enturbiando el agua cuando defienden la variedad semienana y de alto rendimiento llamada trigo moderno, creado a través de extensas manipulacione genéticas, aunque no sea el producto de una "modificación transgénica" como hoy se entiende.
Yo digo "tomate", tú dices "tomaate."
Dr. William Davis"
Artículo publicado el 14 de febrero 2012 por el Dr. Davis, cardiólogo, autor del libro “Wheat Belly: Lose the Wheat, Lose the Weight, and Find your Path Back to Health”, (Barriga de trigo: Deje el trigo, deje el pes y vuelva a encontrar la salud)
Fuente: http://www.wheatbellyblog.com/2012/02/wheat-‐is-‐not-‐genetically-‐modified/
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"El CSIC crea un pan de trigo transgénico apto para la mayoría de celíacos:
Los resultados del estudio han salido a la luz hoy mismo (13 de marzo de 2014) en la revista científica Plos One y lo cierto es que el resultado ¡es alentador! Como has podido leer en el titular, científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, conocido por todos como el CSIC, han desarrollado un pan con trigo transgénico que es apto para casi todos los celíacos.
Francisco Barro, biólogo del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC, ha liderado junto a científicos delInstituto de Agroquímica y Tecnología del CSIC y de la Universidad de Sevilla, este pan de bajo contenido en gliadinas que, según el propio biólogo, es “completamente apto para todos los intolerantes al gluten, salvo para los que tienen celiaquía refractaria y que no responden a ningún tipo de tratamiento“.
Explicando el desarrollo, Francisco Barro destaca que hace algunos años, mediante modificación genética, “logramos hacer harinas sin gliadinas. Lo que hemos demostrado ahora es que se puede hacer pan con ellas y que este pan tiene unas propiedades organolépticas (sabor, apariencia y aroma) comparables a las del pan tradicional“.
Once catadores profesionales ya han probado y comparado el pan con otros panes hechos con harinas tradicionales y con los elaborados con harinas de arroz (el ingrediente habitual de los panes sin gluten). Para este grupo de expertos catadores, el pan sin gliadinas es mejor que el pan de harina de arroz y puede equiparase (en sabor y textura) a los panes elaborados con harina tradicional.
El estudio también concluye que, aunque para hacer estas variedades de trigo se reducen sus proteínas, las propiedades nutritivas de las harinas modificadas “son incluso superiores a las del trigo común“, subrayaFrancisco Barro. “Las versiones transgénicas compensan el déficit de gliadinas aumentando su contenido en otras proteínas presentes en el grano, no relacionadas con la celiaquía, y ricas en lisina, un aminoácido esencial para los humanos y que ha de incluirse en la dieta ya que el organismo no lo genera de forma natural.”
En el análisis también se han tenido en cuenta las propiedades inmunotóxicas. En este caso, los investigadores han observado cómo los panes elaborados con harinas sin gliadinas tienen características de calidad harinopanadera similares a las de la harina normal. De esta forma, un celíaco “podría ingerir entre 50 y 150 gramos diarios, lo que equivale a entre 3 y 6 rebanadas de pan diarias sin que le cause daños“.
Estos resultados abren una nueva vía de elaboración de pan. Ahora, como concluye Francisco Barros, el reto es “llevar a cabo un ensayo clínico, el primero de estas características en el mundo con pacientes celíacos“. Este ensayo se realizará en el Hospital Clínico de Córdoba, durará 90 días y servirá para comprobar si estas harinas son válidas también para los celíacos refractarios."
Fuente: la Celia.es
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!
domingo, 4 de mayo de 2014
Semana #2 ¿Puede haber sensibilidad al gluten en ausencia de enfermedad celíaca?
Bueno, realmente hoy sería el séptimo día de la primera semana, pero como el calendario de blogger pone el domingo como inicio de semana, para no crear confusiones inicio la segunda semana hoy.
Poco que contar en cuanto a mi estado de salud: Sigo sin síntomas de la alergia, me despierto con cierta sensación de resaca (sin haber bebido), y aparte de eso no noto nada raro, ni nuevo, ni positivo, ni negativo... Supongo que ha pasado poco tiempo aún.
A ver qué me depara esta nueva semana!
¿Puede haber sensibilidad al gluten en ausencia de enfermedad celíaca?
(Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti)
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
Poco que contar en cuanto a mi estado de salud: Sigo sin síntomas de la alergia, me despierto con cierta sensación de resaca (sin haber bebido), y aparte de eso no noto nada raro, ni nuevo, ni positivo, ni negativo... Supongo que ha pasado poco tiempo aún.
A ver qué me depara esta nueva semana!
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(Extracto)
"Síntomas relacionados con el gluten en pacientes sin enfermedad celíaca
Existen datos de observación de pacientes que relatan síntomas relacionados con el gluten pero que no tienen evidencia de EC. Por ejemplo, en una serie prospectiva de 94 adultos con síntomas abdominales luego de la ingestión de cereal, el 63% no tenía EC ni alergia al cereal o pruebas histológicas o inmunológicas positivas. A pesar de ello, estos individuos sintomáticos se beneficiaron con la dieta libre de gluten, aunque dicha dieta no fue probada en un grupo separado de 30 controles.
Históricamente, también se ha notado que parece haber mayor prevalencia de anticuerpos antigliadina en las personas que se quejan de síntomas relacionados con el gluten (40%) y en los pacientes con el síndrome del colon irritable (SCI) (17%), comprados con los controles sanos (12%), a pesar de haber excluido la EC por la normalidad de las biopsias duodenales y la ausencia de anticuerpos antiendomisio y anti transglutaminasa tisular. Un gran estudio reciente, doble ciego, controlado con placebo, de sección transversal, ha demostrado la existencia de sensibilidad al trigo en pacientes sin EC: 920 pacientes con síntomas de SCI suspendieron durante 4 semanas el gluten de la dieta (trigo, leche de vaca, huevos, tomate, chocolate y cualquier otro alimento con hipersensibilidad reconocida); a continuación se hizo una provocación de 2 semanas con un período de lavado de 1 semana. Un tercio de los pacientes (n=276) mostró una sensibilidad clínica y estadísticamente significativa al trigo y no al placebo, con empeoramiento del dolor abdominal, meteorismo y heces consistentes. Por lo tanto, la evidencia indica que, aun en ausencia de EC, la dieta con gluten provoca síntomas abdominales lo cual puede remedar al SCI.
En 2012, un panel de 15 especialistas internacionales reconoció, en un documento consensuado, que las reacciones al gluten no están limitadas a la EC. Se ha sugerido una nueva nomenclatura y clasificación, con 3 condiciones inducidas por el gluten: EC, alergia al gluten y sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC). La alergia al gluten está definida como una reacción inmunológica adversa a las proteínas de trigo, mediada por la IgE—puede presentar síntomas respiratorios (asma o rinitis del panadero, más común en los adultos), alergia alimentaria (síntomas gastrointestinales, urticaria, angioedema o dermatitis atópica; principalmente en niños) y urticaria por contacto. Las pruebas para alergia al trigo comprenden el análisis de la IgE sérica o el test cutáneo con trigo. La SGNC es una forma de intolerancia al gluten que se acepta una vez que la EC y la alergia al gluten han sido descartadas.
Según la experiencia de la clínica Maryland (donde se atendieron 5.896 pacientes entre 2004 y 2010, la prevalencia de la SGNC es del 6% correspondiente a 347 pacientes que cumplían con los criterios de SGNC. Sin embargo, se desconoce cuál es la prevalencia verdadera en la población. Por otra parte, actualmente no se cuenta con biomarcadores específicos que identifiquen la SGNC y se desconoce cuál es la evolución a largo plazo de esos pacientes. La SGNC es un término muy amplio que puede incorporar a un rango extenso de posibles cuadros clínicos. Los datos de la clínica Maryland (n=347) y la evaluación de 78 pacientes italianos con SGNC muestran que los sujetos pueden asociar la ingesta del gluten a síntomas intestinales (malestar abdominal, dolor y diarrea, que también coinciden con los síntomas del SCI) o a una variedad de síntomas extraintestinales como cefalea, confusión mental, depresión, fatiga, dolores musculoesqueléticos y erupción cutánea. Algunos investigadores han sugerido que mientras que los pacientes con EC tienen respuestas inmunes a la exposición al gluten que son innatas (inespecíficas) y de adaptación (específicas, mediada por células T y anticuerpos), las personas con SGNC tienen solamente una respuesta innata.
Gluten versus otros componentes del trigo
También existe cierta duda en cuanto a si la suspensión de la ingesta de gluten es la que específicamente beneficia a los pacientes o si hay otro componente del trigo responsable de los síntomas. La opinión especializada y un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de respuesta a la reprovocación con gluten, indica que hay fructanos fermentables (carbohidratos del trigo) que pueden provocar síntomas gastrointestinales en los pacientes con SCI. Por lo tanto, al suspender el gluten también podría estar suspendida en forma inadvertida la ingesta de fructanos, lo cual influye en la microbiota intestinal, la producción de gas y la fermentación.
La evidencia actual sostiene que en el SCI deben suspenderse los oligosacáridos fermentables, los disacáridos, los monosacáridos y los polioles (FODMAP), dieta que puede superponerse a la dieta libre de gluten. Un estudio de reprovocación reciente, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo, evaluó a 34 pacientes con SCI en quienes se había excluido la EC y cuyos síntomas habían sido bien controlados con una dieta libre de gluten. Durante un período de 6 semanas, significativamente más individuos del grupo expuesto a los productos que contienen gluten, pero específicamente libres de FODMAP (y por tanto de fructanos), informaron un deterioro clínicamente significativo de los síntomas, incluyendo el dolor abdominal, la distensión abdominal, la satisfacción con la consistencia de las heces y el cansancio.
Los individuos no mostraron signos de inflamación o daño intestinal y por lo tanto, no hay indicios del mecanismo fisiopatológico suscitado. Aunque el número de participantes en ese estudio fue pequeño, los resultados indican que el gluten por sí mismo induce los síntomas gastrointestinales en los individuos con SGNC. Un estudio multicéntrico más grande ayudaría a justificar y quizás delinear la sensibilidad de los pacientes al gluten y los fructanos.
¿Se pueden esperar evidencias importantes de la investigación en curso?
Una búsqueda en el metaRegister of Controlled Trials (metaRegistro de Ensayos Controlados) y la base de datos de Estudios Clínicos de EE.UU. (www.clinicaltrials.gov/) halló un importante estudio multicéntrico que actualmente recluta pacientes sensibles al gluten sin EC. Los pacientes reciben una dieta libre de gluten durante 2 semanas y luego se asignan al azar (doble ciego) a una dieta de 2 semanas, ya sea con gluten o placebo, seguida de una dieta libre de gluten durante otras 2 semanas. Los resultados principales son los puntajes globales de los síntomas, mientras que los resultados secundarios son los posibles marcadores que pueden diferenciar la SGNC de la EC (serológica, función de barrera intestinal, inmunológica y expresión de proteínas constitutivas de unión estrecha).
¿Qué debemos hacer ante la duda?
Con el aumento del consumo mundial de la “dieta mediterránea” es evidente que los médicos ven cada vez más a pacientes con trastornos relacionados con la exposición al gluten. Para los pacientes con síntomas manifiestos de intolerancia o sensibilidad al gluten de trigo se debe excluir la EC (mediante los anticuerpos antiendomisio y/o transglutaminasa tisular y las biopsias duodenales) y la alergia al trigo (análisis de la IgE sérica o pruebas cutáneas para el trigo). Los pacientes con resultados negativos deben recibir el diagnóstico de SGNC. Estos pacientes mejoran sus síntomas con una dieta libre de gluten y se les debe explicar que la SGNC es una entidad clínica recientemente reconocida de la que todavía no se conoce por completo su curso natural o fisiopatología"
"Síntomas relacionados con el gluten en pacientes sin enfermedad celíaca
Existen datos de observación de pacientes que relatan síntomas relacionados con el gluten pero que no tienen evidencia de EC. Por ejemplo, en una serie prospectiva de 94 adultos con síntomas abdominales luego de la ingestión de cereal, el 63% no tenía EC ni alergia al cereal o pruebas histológicas o inmunológicas positivas. A pesar de ello, estos individuos sintomáticos se beneficiaron con la dieta libre de gluten, aunque dicha dieta no fue probada en un grupo separado de 30 controles.
Históricamente, también se ha notado que parece haber mayor prevalencia de anticuerpos antigliadina en las personas que se quejan de síntomas relacionados con el gluten (40%) y en los pacientes con el síndrome del colon irritable (SCI) (17%), comprados con los controles sanos (12%), a pesar de haber excluido la EC por la normalidad de las biopsias duodenales y la ausencia de anticuerpos antiendomisio y anti transglutaminasa tisular. Un gran estudio reciente, doble ciego, controlado con placebo, de sección transversal, ha demostrado la existencia de sensibilidad al trigo en pacientes sin EC: 920 pacientes con síntomas de SCI suspendieron durante 4 semanas el gluten de la dieta (trigo, leche de vaca, huevos, tomate, chocolate y cualquier otro alimento con hipersensibilidad reconocida); a continuación se hizo una provocación de 2 semanas con un período de lavado de 1 semana. Un tercio de los pacientes (n=276) mostró una sensibilidad clínica y estadísticamente significativa al trigo y no al placebo, con empeoramiento del dolor abdominal, meteorismo y heces consistentes. Por lo tanto, la evidencia indica que, aun en ausencia de EC, la dieta con gluten provoca síntomas abdominales lo cual puede remedar al SCI.
En 2012, un panel de 15 especialistas internacionales reconoció, en un documento consensuado, que las reacciones al gluten no están limitadas a la EC. Se ha sugerido una nueva nomenclatura y clasificación, con 3 condiciones inducidas por el gluten: EC, alergia al gluten y sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC). La alergia al gluten está definida como una reacción inmunológica adversa a las proteínas de trigo, mediada por la IgE—puede presentar síntomas respiratorios (asma o rinitis del panadero, más común en los adultos), alergia alimentaria (síntomas gastrointestinales, urticaria, angioedema o dermatitis atópica; principalmente en niños) y urticaria por contacto. Las pruebas para alergia al trigo comprenden el análisis de la IgE sérica o el test cutáneo con trigo. La SGNC es una forma de intolerancia al gluten que se acepta una vez que la EC y la alergia al gluten han sido descartadas.
Según la experiencia de la clínica Maryland (donde se atendieron 5.896 pacientes entre 2004 y 2010, la prevalencia de la SGNC es del 6% correspondiente a 347 pacientes que cumplían con los criterios de SGNC. Sin embargo, se desconoce cuál es la prevalencia verdadera en la población. Por otra parte, actualmente no se cuenta con biomarcadores específicos que identifiquen la SGNC y se desconoce cuál es la evolución a largo plazo de esos pacientes. La SGNC es un término muy amplio que puede incorporar a un rango extenso de posibles cuadros clínicos. Los datos de la clínica Maryland (n=347) y la evaluación de 78 pacientes italianos con SGNC muestran que los sujetos pueden asociar la ingesta del gluten a síntomas intestinales (malestar abdominal, dolor y diarrea, que también coinciden con los síntomas del SCI) o a una variedad de síntomas extraintestinales como cefalea, confusión mental, depresión, fatiga, dolores musculoesqueléticos y erupción cutánea. Algunos investigadores han sugerido que mientras que los pacientes con EC tienen respuestas inmunes a la exposición al gluten que son innatas (inespecíficas) y de adaptación (específicas, mediada por células T y anticuerpos), las personas con SGNC tienen solamente una respuesta innata.
Gluten versus otros componentes del trigo
También existe cierta duda en cuanto a si la suspensión de la ingesta de gluten es la que específicamente beneficia a los pacientes o si hay otro componente del trigo responsable de los síntomas. La opinión especializada y un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de respuesta a la reprovocación con gluten, indica que hay fructanos fermentables (carbohidratos del trigo) que pueden provocar síntomas gastrointestinales en los pacientes con SCI. Por lo tanto, al suspender el gluten también podría estar suspendida en forma inadvertida la ingesta de fructanos, lo cual influye en la microbiota intestinal, la producción de gas y la fermentación.
La evidencia actual sostiene que en el SCI deben suspenderse los oligosacáridos fermentables, los disacáridos, los monosacáridos y los polioles (FODMAP), dieta que puede superponerse a la dieta libre de gluten. Un estudio de reprovocación reciente, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo, evaluó a 34 pacientes con SCI en quienes se había excluido la EC y cuyos síntomas habían sido bien controlados con una dieta libre de gluten. Durante un período de 6 semanas, significativamente más individuos del grupo expuesto a los productos que contienen gluten, pero específicamente libres de FODMAP (y por tanto de fructanos), informaron un deterioro clínicamente significativo de los síntomas, incluyendo el dolor abdominal, la distensión abdominal, la satisfacción con la consistencia de las heces y el cansancio.
Los individuos no mostraron signos de inflamación o daño intestinal y por lo tanto, no hay indicios del mecanismo fisiopatológico suscitado. Aunque el número de participantes en ese estudio fue pequeño, los resultados indican que el gluten por sí mismo induce los síntomas gastrointestinales en los individuos con SGNC. Un estudio multicéntrico más grande ayudaría a justificar y quizás delinear la sensibilidad de los pacientes al gluten y los fructanos.
¿Se pueden esperar evidencias importantes de la investigación en curso?
Una búsqueda en el metaRegister of Controlled Trials (metaRegistro de Ensayos Controlados) y la base de datos de Estudios Clínicos de EE.UU. (www.clinicaltrials.gov/) halló un importante estudio multicéntrico que actualmente recluta pacientes sensibles al gluten sin EC. Los pacientes reciben una dieta libre de gluten durante 2 semanas y luego se asignan al azar (doble ciego) a una dieta de 2 semanas, ya sea con gluten o placebo, seguida de una dieta libre de gluten durante otras 2 semanas. Los resultados principales son los puntajes globales de los síntomas, mientras que los resultados secundarios son los posibles marcadores que pueden diferenciar la SGNC de la EC (serológica, función de barrera intestinal, inmunológica y expresión de proteínas constitutivas de unión estrecha).
¿Qué debemos hacer ante la duda?
Con el aumento del consumo mundial de la “dieta mediterránea” es evidente que los médicos ven cada vez más a pacientes con trastornos relacionados con la exposición al gluten. Para los pacientes con síntomas manifiestos de intolerancia o sensibilidad al gluten de trigo se debe excluir la EC (mediante los anticuerpos antiendomisio y/o transglutaminasa tisular y las biopsias duodenales) y la alergia al trigo (análisis de la IgE sérica o pruebas cutáneas para el trigo). Los pacientes con resultados negativos deben recibir el diagnóstico de SGNC. Estos pacientes mejoran sus síntomas con una dieta libre de gluten y se les debe explicar que la SGNC es una entidad clínica recientemente reconocida de la que todavía no se conoce por completo su curso natural o fisiopatología"
(Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti)
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
viernes, 2 de mayo de 2014
El gluten en la artritis reumatoide
"El pan que encontramos en cualquier panadería, despacho o supermercado (salvo especiales para celíacos, que se hace con harinas de maíz y arroz), está hecho en su totalidad con harina de trigo (aunque puede llevar mezclas de otro cereales) debido a que la panificación convencional necesita el gluten que contiene el trigo para una correcta acción de la levadura y fermentación de la masa. Y, el trigo, un cereal que ha formado parte de la dieta de la especie humana desde los primeros homínidos, en la forma que lo conocemos en la actualidad, nada tiene que ver con el que durante siglos consumieron nuestros ancestros. Se sabe de algunas hibridaciones naturales ocurridas en los últimos milenios, posiblemente sin efectos adversos y sin consecuencias en la alimentación. Sin embargo, al convertirse con los años en un alimento de gran consumo y de fácil obtención, sus cultivadores y comerciantes no han parado de buscarle hibridaciones y manipulado su evolución con el único objetivo de hacer más rentable su cultivo. En la actualidad, sometido a los grandes avances de la ingeniería genética, sus cromosomas y proteínas lo hacen un alimento distinto al que comieron, no digo ya nuestros ascendientes de las cavernas, o los posteriores de la Mesopotamia o del antiguo Egipto, sino nuestros propios abuelos. Según unas investigaciones recientes sabemos que su actual genoma es 10 veces más grande que el humano y 40 veces más que el del arroz, y que sus cromosomas están muy aumentadas en número y tipos respecto a las especies primarias. Y es por ello que nuestras enzimas no pueden reconocerlo, dando lugar, por tanto, a reacciones metabólicas o acciones de mecanismos de intolerancia - todas desconocidas-, a su rechazo como nutriente y al consiguiente ensuciamiento celular."
Éste es un estracto de un artículo del escritor y divulgador Alfonso Estudillo, que tras doce años (1994-2006) padeciendo una Artritis Reumatoide severa -y curado desde 2006-, nos cuenta en su página La Web de la Artritis Reumatoide sus experiencias y los resultados de sus pruebas e investigaciones para curarla por medio de la única medicina efectiva: la Alimentación.
Tras encontrar un extraordinario aval científico en los estudios e investigaciones del Profesor Jean Seignalet, el autor nos describe y comenta en su web el Régimen Ancestral o Hipotóxico del profesor galo y los magníficos resultados de su aplicación, que se traducen en una completa remisión de todos los síntomas de la enfermedad.
En este artículo nos habla de su experiencia con el pan, y de cómo su consumo agravaba los síntomas de su enfermedad, y cómo éstos disminuían o desaparecían tras dejar de consumirlo. Merece la pena echarle un vistazo AQUÍ
Gramíneas: 250 (Alto)
Urticaceas: 61 (Alto)
Rumex: 4 (Bajo)
Plantago: 57 (Alto)
Chenopodium: 19 (Alto)
Populus: 27 (Bajo)
Quercus: 231 (Alto)
Pino: 34 (Bajo)
Plátano sombra: 12 (Bajo)
Oleáceas: 279 (Alto)
Gramíneas y olivo altos... y yo sigo sin síntomas!
Claro, que no todo va a ser mérito de la dieta sin gluten, y menos con el poco tiempo que llevo, pero algo hará, porque el año pasado por estas fechas ya tenía picor de ojos y nariz. Esperemos que todo siga así de bien hasta finales de junio... sin picores, sin lagrimeo, sin mocos, sin pitos al respirar, sin antihistamínicos, sin corticoides... qué felicidad!
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
Éste es un estracto de un artículo del escritor y divulgador Alfonso Estudillo, que tras doce años (1994-2006) padeciendo una Artritis Reumatoide severa -y curado desde 2006-, nos cuenta en su página La Web de la Artritis Reumatoide sus experiencias y los resultados de sus pruebas e investigaciones para curarla por medio de la única medicina efectiva: la Alimentación.
Tras encontrar un extraordinario aval científico en los estudios e investigaciones del Profesor Jean Seignalet, el autor nos describe y comenta en su web el Régimen Ancestral o Hipotóxico del profesor galo y los magníficos resultados de su aplicación, que se traducen en una completa remisión de todos los síntomas de la enfermedad.
En este artículo nos habla de su experiencia con el pan, y de cómo su consumo agravaba los síntomas de su enfermedad, y cómo éstos disminuían o desaparecían tras dejar de consumirlo. Merece la pena echarle un vistazo AQUÍ
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Y éstos son los niveles de polen / metro cúbico de aire en la atmósfera de Jaén correspondientes al día 1/5/2014 en Jaén:Gramíneas: 250 (Alto)
Urticaceas: 61 (Alto)
Rumex: 4 (Bajo)
Plantago: 57 (Alto)
Chenopodium: 19 (Alto)
Populus: 27 (Bajo)
Quercus: 231 (Alto)
Pino: 34 (Bajo)
Plátano sombra: 12 (Bajo)
Oleáceas: 279 (Alto)
Gramíneas y olivo altos... y yo sigo sin síntomas!
Claro, que no todo va a ser mérito de la dieta sin gluten, y menos con el poco tiempo que llevo, pero algo hará, porque el año pasado por estas fechas ya tenía picor de ojos y nariz. Esperemos que todo siga así de bien hasta finales de junio... sin picores, sin lagrimeo, sin mocos, sin pitos al respirar, sin antihistamínicos, sin corticoides... qué felicidad!
Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
miércoles, 23 de abril de 2014
La barriga triguera
"La barriga triguera es mi manera de expresar los problemas introducidos en el trigo moderno por los genetistas, la investigación genética, y la industria agraria, con el objeto de aumentar la producción por hectárea. Esto también introdujo involuntariamente muchas otras propiedades de las que la mayoría de la gente no tiene ni idea, y que no se detectan o reconocen hasta que lo eliminas de la dieta. Esta es mi manera de decirlo. Lo llamo barriga triguera porque la señal externa, característica, es el crecimiento de la grasa visceral, que es grasa que se encuentra en el interior de la barriga, que empuja la tripa hacia afuera. Puede que la conozcas como barriga cervecera, pero hay mucha gente que no bebe cerveza, al menos en cantidades suficientes para tener barriga cervecera, y aún así tienen barriga triguera. Lo puedes ver en niños pequeños, en gente mayor, en gente de mediana edad, en mujeres, en hombres, lo puedes ver en cualquiera hoy en día, debido a los cambios introducidos en el trigo moderno, agravados por supuesto por los consejos del departamento de agricultura americano (USDA), que ha permitido que los cereales, o como ellos dicen, los “sanos cereales integrales”, dominen la dieta. Pretenden que un 60% de nuestras calorías procedan de cereales, trigo en su mayor parte."
Dr. William Davis
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Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.Que tengas un gran día y una vida plena!
Dr. William Davis
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Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman:
"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
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