En este blog fuí plasmando semanalmente los cambios que se iban apreciando en mi estado de salud como consecuencia de la supresión del gluten en mi dieta durante 12 semanas (realmente fueron 11, igualmente suficientes). El resultado tras esas 11 semanas fué más que satisfactorio, ya que pasé la mejor primavera de mi vida en cuanto a la alergia se refiere, casi asintomática, y eso ha sido todo un triunfo. Actualmente no prescindo 100% del gluten, pero sí del trigo, y el consumo de otros cereales es meramente anecdótico.
También fuí recopilando artículos relacionados con el gluten que aportan información de interés relacionada con la temática del blog.
Este blog es un experimento personal ante el fracaso repetido de la medicina convencional en el intento de mejorar el estado de mis alergias (no hablo de paliar los síntomas), y como respuesta al desafío lanzado por la e-letter Tener S@lud. Con ello me hago responsable de los cambios que puedan acontecer en mi salud como resultado del cambio de alimentación y otras medidas.
Así mismo esta responsabilidad no es extrapolable a otras personas que decidan hacerlo, ya que cada uno debe responsabilizarse de sus propios actos y decisiones, y este blog no sustituye en ningún momento el servicio, consejo ni consulta de un profesional de la salud.


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lunes, 23 de junio de 2014

Nuevo Testimonio: La dieta sin gluten y el Síndrome de Williams

"Al igual que los niños autistas y los TDAH, los niños con el Síndrome de Williams también mejoran extraordinariamente con la dieta sin gluten.

Vero es madre de un niño con Síndrome de Williams. Publica en sus dos webs información sobre ésta enfermedad:” Relato diario del Síndrome de Williams” y “Síndrome de Williams México” . En el blog explica a modo de diario las mejoras que va experimentando su hijo a partir del momento en que empieza la dieta en la que evita todos los productos a los que es intolerante, entre otros el gluten y la leche . Dice al referirse a los cambios: “el resultado fue asombroso, sus cambios de comportamiento y en su piel fueron evidentes”

“Antes de su dieta libre de gluten ya les había contado que tenía una conducta bastante perjudicial para él y para quienes le rodean, sacaba de quicio, neceaba y tenía ocurrencias peligrosas como comerse los lápices y saltar inesperadamente de un sitio claramente riesgoso; cuando se le retiró parcialmente el gluten todo mejoró pero al cabo de un corto tiempo volvieron los arrebatos, la flojera y la mala conducta. (sin contar que no mejoraba para nada su alimentación y seguía con dolores de estomago, inflamación y un constante ir y venir entre estreñimientos y diarreas, además de su obsesión incontrolable con la crema de maní) lo cual me daba a pensar que tendría que estar sucediendo algo más que una simple intolerancia o alergia al gluten. Casi siempre le daba asco comer y tosía y para entonces yo ya no sabía si estaba con infección, era reflujo o de plano él estaba fingiendo para no comer! Y la respuesta a todas mis preguntas fueron los exámenes que denotaron sus por lo menos 18 alergias alimentarias. Lo puse a dieta estricta (con varios errores en el intento) y el cambio es fabuloso! Verán porque: resuelta que mientras todo esto pasa el año escolar de Daniel llega también a su fin y con ello los exámenes finales y las actividades de fin de curso, la prueba de conocimientos a nivel nacional también en el medio y en fin un montón de actividades para Daniel que lo traían a mil sus maestros y yo con las tareas y trabajos en casa que todo esto no hubiera sido posible sin la dieta. Bendita Dieta!!!!”

“Fuimos y venimos con el neurólogo, el psicólogo, el psiquiatra y las quejas y las prácticas en casa, no parecían estar funcionando adecuadamente, hacían su efecto unos cuantos días y después volvíamos a las mismas. Así durante todo el primer semestre un constante ir y venir entre tareas, quejas, regaños, castigos, premios y consolaciones, médicos, premios, rutinas y mejoras temporales hasta que el gluten empezó a desaparecer de nuestras vidas y el segundo semestre ha sido mucho más fácil tanto en aprovechamiento y conducta no solo en escuela sino también en casa. Supuestamente una vez iniciada la dieta si se seguía lo más estricta posible los cambios deberían ser visibles a las cuatro semanas de su inicio, pero como pueden ver en los relatos anteriores a nosotrosnos ha tomado menos de dos (semanas) empezar a notar cambios.”

“Antes de quitarle el gluten yo le hice el comentario al Psiquiatra que notaba que Daniel aún con la medicina (que ya le lograba controlar gran parte de su comportamiento) escribía mejor antes de estar medicado y ¿que no se suponía que tendría que ser al revés: que con la medicación la escritura debía de ser uno de los puntos de mejora?. Y su respuesta fue positiva, pero dudó que mi informaciónfuera imparcial. Y ahí quedo todo (la medicina de tipo neurológico no se le ha modificado desde febrero del 2009 que se encontró la combinación que le hacía algún efecto y desde entonces sigue tomando las mismas dosis y los mismos medicamentos). Entonces yo tuve mi mejor respuesta cuando al quitarle el gluten empezó a mostrar mejoría en sus trazos y cuando la dieta se volvió estricta, la mejora fue bastante evidente, los trazos ya parecían ordenados, sobre el renglón y podía leerse sin mayor esfuerzo, vamos! que era una libreta como la de cualquier otro niño! "

“Otro cambio que notó el médico es la piel, y sus ojos, llevaba una piel limpia de rayones de uñas y solo quedaban manchas de las cicatrices anteriores cuando aún estando con medicamentos se rascaba sin control alguno hasta dañarse la piel del sitio que fuera. Y de la misma manera los ojos, pareciera que tiene siempre conjuntivitis y con la dieta sin gluten las gotas que se estaban usando para curarle los ojos, solo se han usado 3 veces en estos casi 3 meses lo cual es un logro bastante evidente considerando que se le aplicaban gotas durante todo el día entre cinco y tres veces por día. Y la nariz… siempre llena y congestionada, se volvió respirador bucal (lo que le acarreo también problemas dentales) y con flujo en ocasiones constante y en ocasiones muy espeso y tos recurrente, que no había semana que no creyéramos que estaba con alguna infección y se le daban medicamentos, en varias ocasiones fueron antibióticos y se trataba su piel con cortisona para quitarle la comezón. Desde la dieta, no hay más tos, no más moco espeso y maloliente y es posible verlo respirar por su nariz y no por la boca.”

“Día 5- Semana 1- Miércoles 5 de mayo
…ha hecho muy bien sus deberes, me ha sorprendido gratamente cuando le puse los ejercicios de matemáticas y los ha terminado en tiempo record!…Y luego en la tarde siguió con la tarea, haciendo una copia que normalmente le lleva toda la mañana o la tarde y la ha terminado en 45 minutos con una letra sorprendentemente clara y limpio, con faltas de ortografía claro está pero muy limpia, incluso ha copiado los detalles de resaltar las letras en negrita a su cuaderno también. (Nunca había tenido este comportamiento), estoy muy contenta!”

“Día 1 – Semana 2 – Sábado 8 de mayo.
Je! Nos levantamos tarde, cerca de las 10 de la mañana, que rico dormir!! Durante la vida de Daniel, y hasta antes de comenzar la dieta si acaso habían sido 10 días en los que me pude levantar tarde, fueron muchos y seguro se debían a que Daniel se había dormido muy tarde o que estuviera muy cansado por enfermedad y justo al inicio de la madrugada haya logrado conciliar el sueño, pero el sueño de Daniel siempre fue un suplicio para mí. Yo que adoro mi almohada, todos los días por tarde era levantarme a las 7 am. Pero desde que a Daniel le retiramos el gluten de la dieta, no solo duerme mejor en la noche, descansa, se relaja y si se llega a despertar temprano solo se cambia de cama a la mía, pide abrazo y con la misma se duerme. Que delicia! Como extrañaba yo dormir así! Gracias dieta!Gracias! Jajaja!”

“Día 2 – Semana 2 – Domingo 9 de mayo.
…Estuvo muy contento y a pesar que se asoleó, no tuvo comezón como otras veces que apenas comienza a sudar y al minuto se comienza a rascar, esta vez a pesar del calor superior a los 36º C lo soportó muy bien y no sufrió daños su piel, solo quedo más morenito. Se ve tan lindo!”

“Día 5 – Semana 2 – Miércoles 12 de mayo.
Sin problemas se levanta y se acomoda la ropa, en otros tiempos esta tarea hubiera tomado más de media hora, pero en esta ocasión con 10 minutos para vestirse completo el uniforme con todo y sus zapatos han sido suficientes. Y yo sigo asombrada!”

El Síndrome de Williams afecta a una de aproximadamente 20.000 nacimientos. y la investigación genética ha demostrado que su causa es la supresión de una parte específica del cromosoma 7.

Los afectados comparten una gran variedad de rasgos físicos, incluyendo defectos cardíacos, y un conjunto distintivo de características faciales.

La mayoría nunca son capaces de vivir de forma independiente, pero poseen muy bien desarrollado las habilidades del lenguaje. Un paciente que tipifica el síndrome es una joven de 18 años de edad que no puede atarse los zapatos, pero que posee un vocabulario rico y una afinidad por un relato oral muy vívido. También son extraordinariamente sociales."


Fuente: tips4mums


Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman: 

"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!


miércoles, 28 de mayo de 2014

Intoxicados por mercurio y la dieta exenta de gluten y caseína.

"Sabiendo que cuando estamos intoxicados por mercurio algunos alimentos que dejemos de tomar van a ser determinantes para sentirnos mejor abro si os parece dentro de esta carpeta de alimentación este nuevo tema para debatir. Imagino que pueden ser distintos los alimentos que nos pueden producir malestar y que según cada caso serán unos u otros pero parece que la intolerancia al gluten y los lácteos es bastante común en los intoxicados y al retirar estas dos cosas de nuestra dieta se reducen ciertos malestares físicos y psíquicos. En mi caso así ha sido y el dejar de tomarlos me ha beneficiado en el tema de los gases y en la reducción de algunas molestias psíquicas. Nunca pensé que el gluten y los lácteos podrían ser causantes de problemas psíquicos pero observo y aprendo que si es así. Por otra parte está el tema de la cándida que también sé que produce malestares y muchos gases y que ciertos alimentos la potencian aunque no sé si padezco eso porque desde que retire el gluten los gases ya no me invaden todo el tiempo. Os copio lo que dice el libro de F.Cambayrac sobre el gluten y la caseína:

"¿Como puede una dieta mostrar una intoxicación?- Como el sistema enzimático está debilitado, los intoxicados crónicos metabolizan en general muy mal las proteínas del trigo y de la leche, como el gluten a base de trigo, cebada, avena y centeno, y la caseína de los productos lácteos. Estas dos formas de proteínas se transforman en los intestinos en sustancias morfinomiméticas, que traspasan la barrera intestinal y que, por consiguiente, ha perdido la tersura necesaria para impedir que pasen las grandes moléculas. Una vez en la sangre, éstas llegan al cerebro, donde se fijan sobre los neurorreceptores, provocando trastornos psíquicos, cognitivos e incluso psiquiátricos. Así, el gluten, no completamente degradado, produce péptidos opioides, cuya actividad a nivel de los receptores produce un aislamiento social e impide la maduración normal del cerebro de los niños. Se los culpa del autismo. Además, la inadecuada degradación de las gliadinas derivadas del gluten genera la formación de gladiomorfinas muy tóxicas que provocan alteraciones a nivel de los neurotransmisores. Asistimos, entonces, a la aparición, en diversos grados dependiendo de los individuos, de patologías de tipo esquizofrénico, epilepsia, excitación, agitación, irritabilidad, dificultades a la hora de concentrarse, o hipoactividad con letargo, astenia, abatimiento, hipotonía o depresión. La caseína por su lado, es la responsable de la fabricación de casomorfinas, que producen trastornos en el comportamiento y enfermedades crónicas como otitis, bronquitis, sinusitis, asma, dermatosis, etc. Los trabajos del noruego Reichelt, doctor en neuroquímica y profesor titular del departamento de pediatría en el hospital pediátrico de Oslo, en 1981 y 1990, han demostrado que en algunas personas, los alimentos que no pueden ser asimilados de manera correcta se transforman en el organismo en sustancias tóxicas. El doctor Seignalet afirmaba que el 45% de los esquizofrénicos tenía un comportamiento normal después de tres meses sin ingerir gluten. De la misma manera que una alimentación sin gluten ni productos lácteos transforma literalmente un pequeño autista o hiperactivo en un niño tranquilo, sociable y casi normal, los intoxicados crónicos con mercurio constatan que una parte de sus síntomas remiten de forma espectacular tras aplicar esa dieta. El doctor Melet dedujo de ello que los individuos que responden de manera favorable a la dieta sin gluten ni caseína están intoxicados por metales pesados. Y, en efecto, si se practica esa eliminación, y se evita el contacto con las tóxinas que provienen de esas proteínas mal degradadas, se constata que la salud mejora a veces en tan solo una o dos semanas, o incluso en pocos días. Merece la pena hacer la prueba. Para realizarla, se deber seguir una dieta sin gluten ni caseína entre 15 a 30 días. Evidentemente es difícil, porque además de los degastes ya descritos, las sustancias morfinomiméticas producen una especie de conducta adictiva, comparable con los efectos de una droga, en relación con los alimentos que las producen. Conseguir que los autistas y los enfermos intoxicados crónicos con metales pesados renuncien al pan o a los lácteos es todo un reto, porque se han convertido, sin saberlo, en adictos a las sustancias opioides y morfínicas fabricadas en su propio organismo. No obstante, al cabo de unos días de esfuerzo se consigue acostumbrarse a esa dieta, momento en que se valoran todos sus beneficios. Seguir esta particular dieta produce casi siempre transformaciones espectaculares en la salud, el ánimo y las capacidades cognitivas de los intoxicados. Además les enseñará muchas cosas acerca del funcionamiento de su organismo. No se obsesione con lo que debe suprimir, considere más bien ese periodo como una exploración de cosas nuevas, de nuevos alimentos, menús, sabores..... Siga esa dieta entre 2 y 4 semanas sin saltarse nada. Cada día anote cualquier mejora. Si en unos días se siente mejor, es que de manera evidente ha acumulado demasiados metales pesados, de modo que persevere. Al cabo de un mes, sáltese la dieta y coma un trozo de pastel o una rebanada de pan con mantequilla y anote los resultados de los ocho días siguientes. Entonces estará en condiciones de saber si debe seguir esta dieta porque le aporta un beneficio. Si por el contrario, esta dieta no le aporta ningún beneficio, esto no significa que esté libre de metales. Algunas personas han acumulado tanto que el hecho de evitar el gluten y la caseína solo empieza a surtir efecto después de cierto tiempo. Esta dieta no expulsa los tóxicos que se han instalado en los tejidos, por lo que el paciente continua intoxicado. No está curado; sus síntomas se atenúan, pero la enfermedad sólo se encuentra en una remisión espontánea. El doctor Melet (médico francés especializado en medicina medioambiental) utilizaba esta dieta tan sólo como una herramienta para proporcionar cierto alivio al paciente mientras esperaba a que se produjera su descontaminación. Para él, la prioridad era liberar al organismo de los depósitos de metales pesados que lo bloquean. Al recobrar la salud, el paciente recupera al mismo tiempo la capacidad de metabolizar correctamente las grandes proteínas del gluten y de la leche, pues su intestino dañado ha recobrado su salud, su cualidad habitual de barrera, de modo que todo recupera el orden. Liberada de sus intolerancias, la persona puede de nuevo comer de todo."

Por su parte, Cutler dice en su libro Amalgam Ilness: "El mercurio altera el funcionamiento de algunas partes del metabolismo por lo que algunos compuestos químicos de los alimentos el metabolismo los puede percibir como "queroseno", de ahí que sea crucial prestar especial atención a a la dieta."


Fuente: Marcus



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sábado, 24 de mayo de 2014

SÍNTOMAS PSÍQUICOS EN LA EC Y RESULTADO CON LA DLG

"Parece haber una alta prevalencia de síntomas y trastornos psiquiátricos y psicológicos, especialmente de tipo depresivo en pacientes celíacos adultos, como así también trastornos conductuales en niños y adolescentes. Las descripciones e investigaciones han referido desde cansancio hasta esquizofrenia.

Me propongo realizar una revisión de las principales publicaciones sobre el tema, atendiendo a los diferentes mecanismos que podrían estar implicados. Ya en 1932 el danés Hess Thaysen dice: "Una de las principales quejas en el sprue no tropical es el cansancio. Este es probablemente en parte de origen psíquico, ya que la fatiga a menudo persiste después del mejoramiento y se mantiene aún cuando el paciente haya ganado peso" (Hess Thaysen HE: 1932: Non-tropical Sprue. Munksgaard, Copenhagen, citado por Claes Hallert en "Epilepsy and other neurological disorders in coeliac disease”.
Pero estas observaciones no son tomadas muy en cuenta hasta que Dicke establece en 1950 la relación entre el consumo de gluten y EC y el consiguiente tratamiento: la dieta libre de gluten (DLG).

Seis años después, Daynes (8) describe en 40 niños celíacos de 1 a 5 años, un síndrome caracterizado por irritabilidad, berrinches y negativismo quienes respondieron notablemente a la dieta libre de gluten en unos pocos días.

Posteriormente el mismo autor extiende sus observaciones a pacientes adultos, mostrando lo que él llama "síndrome de insomnio, depresión y dolor de cabeza".
En la medida en que estos resultados no pudieron ser corroborados, decayó el interés por el estado mental de los pacientes celíacos, aunque anecdóticamente se los continuaba describiendo como mentalmente peculiares, nerviosos, inestables, depresivos e incluso esquizofrénicos. (9,10)

Es conveniente aclarar que si bien mucho se ha hablado sobre la hipótesis de la relación entre EC y esquizofrenia (10) propuesta por Dohan, la misma no ha podido ser corroborada. (11, 12)

En 1970 Goldberg (12), realiza la primera evaluación psiquiátrica estandarizada en un grupo de 46 pacientes celíacos bajo dieta libre de gluten. Encuentra una alta incidencia de rasgos depresivos, sin relación con los síntomas gastrointestinales, ni con el estado nutricional. En el seguimiento a un año observa que aquellos individuos que permanecían enfermos, tenían más a menudo una historia familiar de enfermedad psiquiátrica que quienes mejoraban. Llega a la conclusión de que los signos de depresión que comúnmente se encuentran en los pacientes celíacos, posiblemente tengan relación con factores genéticos. No encuentra pacientes esquizofrénicos en sus observaciones.

Posteriormente (1992), un estudio realizado en Alemania por Vaitl y Stouthamer-Geisel con 182 pacientes a quienes se evaluó mediante un cuestionario autoadministrado, el Symptom Check List Revised (SCL 90-R), encontró que los pacientes celíacos tenían una historia previa de síntomas psíquicos por la que habían recibido tratamiento medicamentoso (en un 32%) y psicoterapéutico (en un 14%). Resumiendo la sintomatología psicológica, los autores concluyen que los celíacos muestran un distintivo estado "psicovegetativo" de agotamiento remarcando un componente depresivo.

Ya en 1982, Hallert y Derefeldt (13) habían hecho similares observaciones en un área de Suecia con alta prevalencia de enfermedad celíaca reportando que el 21% (8 de 42) había recibido atención psiquiátrica previamente al diagnóstico de EC, siendo el diagnóstico de depresión, el más frecuente.

En un estudio posterior, con 16 pacientes recientemente diagnosticados, Hallert y Aström (14), encuentran niveles significativamente altos en la escala 2 Depresión solamente del Minnesota Multiphasic Personality Inventory (MMPI), en comparación con un grupo control de pacientes quirúrgicos. Interesantemente este resultado no correlacionó significativamente con los síntomas abdominales y los autores describen un característico humor depresivo en los pacientes celíacos, diferente al de otras condiciones médicas, como por ejemplo colitis, quienes además tienen altas puntuaciones en las escalas 1 Hipocondriasis y 3 Histeria (la tríada neurótica). Esto los lleva a considerar a la psicopatología depresiva como un rasgo de la EC en los adultos, posiblemente consecuencia de la malabsorción.

Un estudio realizado en Italia en 1998 (16), evaluó específicamente depresión en 92 pacientes celíacos adultos contrastándolos con 100 individuos normales y 48 pacientes con hepatitis crónica persistente. Utilizaron la versión modificada del Zung Self-Rating Depression Scale, concluyendo también que los síntomas depresivos constituyen un rasgo característico de los pacientes celíacos, independientemente del momento del diagnóstico, ya que la edad del mismo y la duración del tratamiento no correlacionaron con depresión. Identificaron 3 factores principales: reactividad, pesimismo y asteniaanhedonia.

Otro estudio italiano (17), investigó Ansiedad y Depresión utilizando la Escala de Ansiedad Estado-Rasgo de Hamilton y el Zung Self Rating Depression Scale respectivamente, encontrando una ansiedad estado elevada en el grupo de pacientes celíacos (n.35 ) en relación al grupo control de individuos sanos (n 59), al momento del diagnóstico. Ésta decreció significativamente luego de un año de tratamiento, lo que posiblemente muestre su origen reactivo. Con respecto a la depresión, ésta también se halló en un elevado número de pacientes pero se mantuvo sin cambios significativos después de un año aun con dieta libre de gluten. Los autores proponen que este resultado podría estar relacionado con una reducción en la calidad de vida.

DISCUSIÓN
A pesar de las diferencias existentes en las investigaciones, en cuanto a población, materiales y métodos, que imposibilitan la comparación entre las mismas, podemos decir que hay suficiente coincidencia en cuanto a que la depresión se presenta en un mayor número de individuos y con más severidad entre los pacientes celíacos que en la población general.

No existe en cambio, acuerdo con respecto a los efectos que el tratamiento, la Dieta Libre de Gluten, tiene sobre dichos síntomas, habiéndose reportado mejoría en algunos casos (19,20), pero no en otros (17,21).

Considerando que la depresión es, como se ha visto un síntoma bastante frecuente, que está presente en aproximadamente un tercio de los pacientes celíacos, se plantean varios interrogantes en cuanto a su etiología y características.

El tema es complejo, por tratarse de una enfermedad crónica y multisistémica. Por una parte se debe tomar en cuenta su relación con factores mayormente biológicos. En primer término los nutricionales, ligados a la malabsorción y sus consecuencias, pero también factores genéticos (12), inmunológicos y endocrinológicos (22). Pero además se debe considerar la incidencia de factores psicoambientales varios, entre los que se destacan: el hecho de tratarse de una enfermedad crónica (23), al menos hasta el inicio del tratamiento el padecimiento generado por los síntomas (relación con calidad de vida) y los inconvenientes de tener que seguir la dieta libre de gluten de por vida.

Inicialmente la hipótesis que recibe mayor atención busca establecer una relación etiológica entre los síntomas y trastornos depresivos y la malabsorción de nutrientes:
La malabsorción puede interfererir con la capacidad del organismo para la producción de neurotransmisores que regulan el humor. En particular las deficiencias relativas a la malabsorción de triptofano necesario para la producción de serotonina, neurotransmisor central en la regulación del estado de ánimo y la ansiedad. (18)

Los trabajos de Hallert y col. se orientan en esta dirección. (15). Ellos determinaron las concentraciones de los metabolitos de las tres principales monoaminas en el líquido cefalorraquídeo de 10 pacientes. Encontraron una significativa reducción en los niveles de 5-HIAA (70.3 +/- 25.4 pmol/ml). HVA (128.2 +/- 58.3 pmol/ml), y MOPEG (27.7 +/- 7.4 pmol/ml), indicativos de una reducción en el metabolismo central de las tres monoaminas. Las concentraciones, particularmente las de MOPEG, correlacionaron inversamente con los síntomas depresivos reportados en la escala 2 Depresión del MMPI.

En una investigación posterior (19), evaluaron pacientes que habían seguido una dieta libre de gluten durante un año, encontrando una elevación del 33% en las concentraciones de dichos metabolitos. Con una elevación del triptofano al 10% en líquido cefalorraquídeo.
Concomitantemente había mejorado morfológicamente la mucosa yeyunal.

Concluyeron que el metabolismo reducido de monoaminas centrales en pacientes celíacos sin tratamiento no está determinado primariamente por factores genéticos, sino probablemente relacionado con una pobre absorción intestinal.

Además, varios componentes dietarios están involucrados en la regulación de las síntesis de monoaminas como coenzimas a diferentes niveles. Uno de estos componentes, la vitamina B6, es generalmente mal absorbida por los pacientes celíacos.

El mismo grupo escandinavo, (20) realizó el seguimiento de 12 pacientes celíacos que tenían diagnóstico de depresión y que no habían mejorado luego de un año con dieta libre de gluten, habiéndose normalizado los aspectos yeyunales de la enfermedad. Cuando se los reevaluó a los tres años, después de haber recibido una suplementación oral de vitamina B6 (80 mg/día de piridoxina) se encontró una significativa disminución de los síntomas depresivos.

Otros efectos de la malabsorción pueden causar síntomas que se confunden y/o superponen con depresión. Por ejemplo, una deficiencia en ácido fólico puede producir fatiga, apatía y fallas en la memoria. Una deficiencia de hierro, con o sin anemia, puede producir sensación de cansancio y fatiga fácil.

Al respecto una investigación italiana (21) evaluó más recientemente la prevalencia, características y asociaciones de fatiga y depresión. La muestra comprendió 130 pacientes celíacos, distribuidos en dos grupos: tratados bajo dieta libre de gluten y recientemente diagnosticados con dieta normal, y un grupo control de 80 individuos sanos. Además de los controles de laboratorio, se administraron: una escala visual análoga para fatiga, un cuestionario para síndrome de fatiga crónica, una escala de severidad de fatiga y el Zung Self Rating Depression Scale.

Pero sus resultados plantean nuevos interrogantes, ya que encontraron que la fatiga es una característica de la EC, que no guarda relación con los síntomas, el género, la edad al diagnóstico, ni con los exámenes antropométricos y de laboratorio relativos a la sensibilidad al gluten y además mejora poco con la dieta libre de gluten. Confirmando otros estudios, la depresión fue significativamente más severa y frecuente en los pacientes celíacos, pero sólo entre los no tratados se encontró una correlación significativa entre depresión y fatiga. En los pacientes tratados, la fatiga tiende a disminuir, mientras la depresión se mantiene o incluso empeora. Los autores concluyen que la fatiga puede tener en parte un origen cognitivo-afectivo.

Este estudio y otros que citaré a continuación parecen indicar que los aspectos nutricionales no alcanzan a explicar los síntomas depresivos.

Lohiniemi y col., por ejemplo, encontraron en 1998, una inicial mejoría en la calidad de vida en un grupo bajo dieta libre de gluten después de un año de tratamiento, comparado con un grupo control no celíaco, pero en el seguimiento, ocho años después este grupo empeoró en relación al control. En la misma línea, Adolorato y col. en un estudio ya citado (17) refieren que la depresión se mantiene luego de un año con dieta libre de gluten.

El hecho de tratarse de una enfermedad multisistémica, hace pensar de por sí, en una compleja red de factores interactuando.

Un campo importante para futuras investigaciones será el de la interrrelación entre aspectos neuroendócrinos e inmunológicos.

En este área, un único (según mi búsqueda en Pubmed) e interesante trabajo realizado en 2002 (22), evaluó a 36 pacientes celíacos contrastándolos con 144 individuos sanos, para estudiar la asociación entre EC y trastornos depresivos y ansiosos e identificar un potencial eslabón patogénico común relacionado con la función tiroidea y la autoinmunidad.

Encontraron alta prevalencia de Trastorno de Pánico y Depresión Mayor en aquellos pacientes celíacos con anticuerpos antitiroideos (anti-TPO) positivos. Concluyeron que la asociación con tiroiditis subclínica representa un significativo factor de riesgo para estos trastornos psiquiátricos

En cuanto a los factores psicoambientales es lícito plantearse que la depresión podría estar presente como una consecuencia del malestar producido por los síntomas de la enfermedad, más aún en los casos bastante frecuentes, en que el paciente no recibe un diagnóstico inicial y deambula sin encontrar una respuesta a su padecimiento durante años.

Sin embargo, es interesante notar que al menos en dos estudios (14,12) la depresión no correlacionó con la sintomatología.

La otra cuestión a tomar en cuenta es la naturaleza crónica de la enfermedad. Si bien el estado de los conocimientos no nos permite hacerla extensible a todas las condiciones médicas crónicas, existe una reconocida asociación entre la depresión y dichas entidades (23).

Según los datos aportados por un reciente estudio epidemiológico canadiense que evaluó una amplísima muestra (115.071 sujetos) la prevalencia anual del Trastorno Depresivo Mayor en personas con una o más condiciones médicas es del 9,2% en comparación con el 4,0% en quienes no reportaron condición alguna (24). La misma investigación encontró diferencias en relación a las diversas entidades médicas, ascendiendo la prevalencia de DM en personas con trastornos intestinales, Enfermedad de Crohn y colitis, al 16,4%. Investigaciones previas en poblaciones más pequeñas habían ya aportado datos de que esta asociación es más marcada cuando se trata de trastornos gastrointestinales, aunque las razones permanecen poco claras aún. (25, 26)

Al respecto un estudio italiano (27) evaluó el peso que representa una enfermedad crónica en relación a los síntomas psiquiátricos de la enfermedad celíaca, el grado de aceptación de la enfermedad y los efectos que la dieta tiene sobre la calidad de vida. A tal fin evaluaron tres grupos de 100 individuos (pacientes celíacos, diabéticos y controles sanos respectivamente) utilizando una entrevista semiestructurada en base al DSM IV y las escalas autoadministradas para Depresión y Ansiedad Estado –Rasgo de Hamilton. Los resultados mostraron niveles significativamente altos de ansiedad y depresión tanto en el grupo de celíacos como en el de pacientes diabéticos, en comparación con los controles sanos. Además la duración de la restricción de gluten correlacionó con niveles significativamente más altos de Depresión en los pacientes recientemente diagnosticados.

Los autores concluyen que los trastornos afectivos frecuentes en las personas celíacas se hallan ligados al hecho de tratarse de una enfermedad crónica, como la diabetes, por una parte y a las dificultades para ajustarse a la dieta, y no deberían ser considerados rasgos de la enfermedad en sí misma.

Otra investigación (28) sugiere la presencia de un perfil psicológico específico o perfil celíaco. Las principales características del mismo serian la irritabilidad acompañada de una elevada reactividad psicofisiológica y un tipo de conformismo que refleja tanto la dificultad para expresar los sentimientos como el deseo de mostrar una buena imagen.

Las autoras proponen que esta mayor reactividad psicofisiológica puede estar relacionada con la preocupación y el peso de sobrellevar una enfermedad crónica (el paciente está siempre atento a la posible aparición de los síntomas) así como con la hipervigilancia en relación a la alimentación (estar siempre atento a la dieta, temor a la contaminación por gluten, estar en alerta). La tendencia a una conducta conformista puede relacionarse con la evitación de situaciones de mayor exposición coherente con un estilo de vida limitado por la presencia de una enfermedad crónica.

Esto nos lleva a un importante tema a tomar en cuenta, que está siendo muy estudiado últimamente, se refiere a las limitaciones que el tratamiento, la DLG, impone a los pacientes de por vida.
Este aspecto tiene una gran influencia especialmente a la hora de evaluar la calidad de vida de los pacientes.
Las restricciones de la dieta parecen incidir más de lo que se creía en el estilo de vida de los pacientes celíacos interfiriendo fuertemente en las actividades cotidianas y la vida social. Una encuesta realizada a 274 pacientes celiacos (74% de los cuales eran mujeres) (29) mostró varias áreas en las que el mantenimiento de la DLG tiene un impacto negativo tales como: salidas, comer afuera, con la familia, en los viajes y en el trabajo.

En un interesante estudio sueco (30) se investigaron las situaciones que a menudo llevan a confusión e incomodidad en relación a la enfermedad, generando conflictos (dilemas) a las personas celíacas bajo DLG. Los resultados indicaron que los mismos afectaban las emociones, las relaciones interpersonales y la vida diaria de los pacientes celiacos en diferentes ámbitos: en el trabajo, durante las compras, en los viajes, comiendo afuera y en casa. Los sentimientos predominantes fueron: el aislamiento, la vergüenza, el temor a la contaminación por gluten y la preocupación por molestar. En las relaciones interpersonales situaciones como ser olvidados o descuidados, no querer llamar la atención por la enfermedad y evitar hablar del tema o descuidarse para no quedar expuestos. Por ultimo, las complicaciones en la vida diaria se relacionaron con la menor oferta de productos libres de gluten, el doble trabajo y el estar permanentemente atentos y alertas.

Los resultados no son parejos, las cuestiones de género también parecen incidir, existiendo acuerdo en que este impacto es especialmente importante en las mujeres y que lleva a una marcada reducción en la calidad de vida (28,31)

CONCLUSIONES
Desde un paradigma Bio-psico-social, entendemos la salud y la enfermedad como continuos dentro de un espectro, como estados dinámicos y variables resultado de la interacción de factores medico-biológicos, psicológicos (emociones, pensamientos, conductas, estilo de vida) y sociales (influencias culturales, relaciones familiares, apoyo social).

Por sus particulares características, por ser multisistémica, por ser crónica y por el tipo de tratamiento que exige (involucrando un acto altamente social como la comida), la EC es un cuadro complejo.

Como tal pone en primer plano la consideración de un abordaje integrado, tanto en su evaluación como en su tratamiento.

Por otra parte el campo de los trastornos psiquiátricos también es muy complejo y multideterminado. La Depresión es un trastorno heterogéneo y con un curso altamente variable.

Hoy en día tres hipótesis centrales intentan dar cuenta de la etiología de la misma: la referida a factores genéticos, la de las deficiencias monoaminergicas y la teoría del estrés crónico-eje hipotálamo-hipófiso-adrenal. (32)

Las diferencias en los resultados de las investigaciones citadas, parecen dar cuenta de estas complejidades haciendo posibles sólo conclusiones provisorias.

Desde este marco, es posible pensar que los trastornos afectivos y en especial la depresión, tan ampliamente referida en los pacientes celíacos puedan explicarse inicialmente como una consecuencia de la malabsorción de nutrientes, acompañada muchas veces por fatiga y dolor, los que incrementan la sensación de malestar y decaimiento. Y probablemente con el sentimiento de abatimiento y hasta desesperanza en las etapas de incertidumbre previas al diagnóstico.

A partir del mismo e instaurada la DLG parecería haber una repuesta inicial de mejoramiento, con el consiguiente alivio, a menudo después de largos períodos con diversos e inexplicables síntomas.
Pero sostenida en el tiempo, las dificultades en el ajuste a la dieta y su interferencia con la vida social, probablemente sean responsables del deterioro en la calidad de vida, manteniendo elevados los niveles de Depresión.

Investigar la presencia de Depresión y tratar la misma si la hubiera, conlleva un doble beneficio. Por una parte incide en el mejoramiento de la calidad de vida del paciente, por otra aumenta la adherencia a la dieta.

Por último, sería importante contar con datos propios de nuestro país dadas las diferencias observadas en los resultados de las investigaciones. Pero fundamentalmente por el hecho de estar el tratamiento tan estrechamente ligado a factores sociales, económicos (costo de la DLG) y culturales.

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32. Belmaker RH, Agam G. Major Depressive Disorder. Review Article. Mechanisms of disease.
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(Enfermedad celíaca
Síntomas y trastornos psicológicos
Lic: Cristina Sfoggia)



Este blog sólo contiene material informativo. En ningún momento sustituye el consejo o consuta de un especialista. Las opiniones y artículos de otros autores publicados aquí no necesariamente coinciden con las opiniones del blog, no obstante si están incluidos es porque se consideran interesantes e ilustrativos en algún aspecto relacionado con la tematica del blog.
Y como en todo en la vida, sé curioso, investiga, contrasta, no te quedes con lo primero que leas o te cuenten. Mientras uno crece, no envejece, y como diría Walt Whitman: 

"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "Que tengas un gran día y una vida plena!


miércoles, 7 de mayo de 2014

Un abanico de desórdenes relacionados al gluten

"Los desórdenes relacionados al gluten comprenden un conjunto de síntomas y signos clínicos, en algunos casos bien caracterizados y en otros todavía no totalmente definidos, cuyo denominador común es la mejoría o desaparición de los mismos cuando el paciente realiza una dieta libre de gluten (DLG) . Para la clasificación de estas patologías han sido tenidos en cuenta los mecanismos patogénicos de la enfermedad. 
En uno de los extremos del abanico se presenta la alergia al trigo, cuyo mecanismo patogénico es mediado por IgE específica que reconoce epitopes de las proteínas del trigo, particularmente ω5-gliadinas, α-gliadinas y β-gliadinas.
Esta patología tiene una prevalencia en la población general de ~0,4%; es más frecuente en niños y cursa con síntomas y signos que comprometen la piel, el tracto respiratorio y gastrointestinal.
En el otro extremo del abanico se encuentra la enfermedad celíaca (EC) clásica, cuyo mecanismo patogénico es autoinmune e implica a la inmunidad innata y adaptativa contra péptidos de gliadina. En la mucosa intestinal se produce una reacción inflamatoria con incremento de linfocitos intraepiteliales y una masiva apoptosis de enterocitos; la liberación de mediadores solubles, tales como IL-15, TNFα, IL-1, IL-6, metaloproteinasas y zonulina, producen un aumento de la permeabilidad intestinal, expresión de moléculas no convencionales (MICA) y principalmente una pérdida de la estructura del tejido. Los péptidos de gliadina no degradados tienen acceso a la lámina propia en donde se desarrolla una respuesta inmune adaptativa con células presentadoras de antígenos, células T, células B y factores solubles como el IFNγ que perpetúa la respuesta inflamatoria.
El mecanismo de lesión se evidencia por los cambios histológicos observados en la mucosa del intestino delgado (atrofia vellositaria, hiperplasia de criptas y aumento de linfocitos intratepiteliales), por la producción de anticuerpos (Acs) contra antígenos bien caracterizados y por los síntomas y signos relacionados con la enfermedad.
En el centro de este abanico se despliegan tres situaciones emparentadas a EC, la EC potencial y EC silente, en la que no se reconoce una presentación clásica de la enferenfermedad; estas denominaciones junto a EC latente han tenido distintas definiciones según la bibliografía consultada. La tercera condición asociada a EC es la dermatitis herpetiforme, considerada la manifestación en piel de la EC, que se presenta con ampollas pruriginosas y cuya principal característica son los depósitos cutáneos de IgA. La EC junto a las otras entidades asociadas tienen en común el sello de la susceptibilidad genética, que está presente en ~100% de los pacientes (~95% HLA DQ2 / ~5% HLA DQ8); los escasos pacientes no HLA DQ2/DQ8, tienen algún otro alelo de susceptibilidad. Esta es una condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo de la enfermedad, ya que la prevalencia de esos haplotipos en la población general es del 30-40% y aproximadamente el 1% desarrolla EC.
Siguiendo con el espectro de desórdenes relacionados al gluten se reconoce la ataxia por gluten. En esta entidad los pacientes se presentan con una ataxia esporádica e idiopática, de comienzo insidioso, en la cual se reconoce una patogenia autoinmune caracterizada por daño del cerebelo debido a una reacción cruzada de Acs contra epitopes antigénicos de las células de Purkinje y proteínas del gluten. El 78% de estos pacientes portan genes HLA DQ2/DQ8 y el resto HLA-DQ1; no existe en la actualidad un consenso sobre criterios diagnósticos, ni está aún defi nido el perfi l serológico de estos pacientes.
En los últimos años fue identificado un grupo de pacientes que no cumplen con los criterios diagnósticos de EC ni de alergia pero que sin dudas son beneficiados por una DLG; ellos han sido categorizados dentro de lo que hoy se denomina sensibilidad al gluten (SG). Se especula que el mecanismo patogénico está mediado por la activación de la respuesta inmune innata, inducida por el gluten, con ausencia de cambios detectables en la función de barrera de la mucosa intestinal. Los síntomas y signos de estos pacientes se superponen con los de EC, alergia al trigo y síndrome de intestino irritable. Aunque todavía no han sido totalmente caracterizadas las manifestaciones clínicas, serológicas y genéticas, se reconoce que es de alta prevalencia en la población general (~10%); en la actualidad el diagnóstico se realiza por exclusión (no celíaco, no alérgico al trigo)."

Barzón, S. "Enfermedad celíaca y otras reacciones adversas al gluten" en la revista Bioquímica y patología clínica VOL 77 - Nº 2 - 2013


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"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños... "
.
Que tengas un gran día y una vida plena!



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